El independentismo se moviliza para arropar a Forcadell ante el juez

La presidenta del Parlament acaba su declaración ante el juez, que ha durado 30 minutos

Forcadell, a su llegada al TSJC este viernes.Vídeo: Albert Garcia / Atlas

El independentismo se ha movilizado hoy en otra jornada histórica para dar una muestra de solidaridad institucional y ciudadana a Carme Forcadell, presidenta del Parlament, que ha declarado hoy ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya como presunta autora de los delitos de desobediencia y prevaricación por autorizar un debate en la Cámara sobre las conclusiones del proceso constituyente. El documento pendía de la declaración del proceso de inicio de independencia anulado por Tribunal Constitucional. Tres mil personas se han concentrado ante los juzgados para arropar a la presidenta, según la Guardia Urbana, que ha declarado ante el juez durante 30 minutos. A las 8.00 de la mañana, cuando ha llegado a su despacho, acompañada de su marido, ha sido interpelada por los periodistas y ha respondido así cuándo se le ha preguntado por cómo afrontaba el día: "Con tranquilidad".

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Todos los partidos y colectivos independentistas pero también los soberanistas de Catalunya Sí que es Pot, consideran que la citación es una afrenta a las instituciones catalanas y han arropado a la presidenta desde que ha llegado al Parlament hasta el final de su declaración. Las cuatro entidades soberanistas -la Asamblea Nacional Catalana; la Asociación de Municipios de Cataluña; la de Municipios por la Independencia y Òmnium Cultural- han llamado a la movilización a las puertas del Palacio de Justicia. Pero la escenificación de apoyo a Forcadell ha empezado antes: A las 8.20, la presidenta ha recibido en su despacho a una comitiva de un centenar de personas, muchas de ellas diputados, y, poco después, a prácticamente el Gobierno en pleno de Carles Puigdemont y al expresidente Artur Mas. El grupo se ha hecho un retrato de familia en las escalinatas del Parlament y después, de forma silenciosa y solemne, ha cruzado a pie, el Parc de la Ciutadella hasta el Palacio de Justicia, situado a apenas 500 metros.

La comitiva, integrada por unas 500 personas, entre ellas los 400 alcaldes de la AMI, muchos de ellos con la vara de primer edil, se han detenido a la mitad del paseo del parque tras unas letras gigantes en las que se leía la palabra "democracia". Puigdemont, que ha escoltado hasta ese momento a la presidenta, se ha despedido de ella en ese punto cuando la manifestación ha tomado el Paseo Lluís Companys. El ritmo ha sido lento y ha provocado, entre algún que otro bocinazo, el corte del tráfico. Ayer, Puigdemont declaró a propósito de la citación: "Apoyo a Forcadell porque tiene que ir a declarar. Y si es juzgada e inhabilitada, aún más. No es un juicio a una persona sino a una institución que la representa. Los Parlamentos se hacen para votar, debatir y hablar sin límites. Ese es nuestro concepto de diálogo".

La jornada ha evocado a la que protagonizaron Artur Mas y las consejeras Irene Rigau y Joana Ortega cuando fueron a declarar por la causa del 9-N y por la que serán juzgados. Los manifestantes, muchos de ellos con esteladas, fotos de Forcadell y con pancartas en las que se leía "Esto va de democracia", han recibido al grupo al grito de "Ni un paso atrás" e "independencia". Los concentrados, la mayoría gente de mediana edad y jubilados, han cantado después Els Segadors y El Cant de la Senyera. Justo antes de cruzar el umbral del Palacio de Justicia, visiblemente emocionada, Forcadell ha entrado en el Palacio de Justicia lanzando besos a los asistentes.

No es un juicio a una persona sino a la institución que representa", afirmó este jueves Puigdemont
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Durante su declaración, todo el soberanismo en pleno se ha alineado con la presidenta. El portavoz de Catalunya Sí que es Pot en el Parlament, Lluís Rabell ha lamentado la judicialización de la política catalana: "Es grave llevar a los tribunales un conflicto de naturaleza política. El Gobierno español habla de diálogo y si quiere ser creíble tendría que detener esta ofensiva judicial. Alex Salmond [ex primer ministro de Escocia] ya ha dicho que (la citación) es una anomalía democrática sin precedentes". Marta Rovira, de Esquerra, ha achacado la citación de la presidenta a que el Gobierno central no quiere que los catalanes voten en referéndum y Marta Pascal, coordinadora del Partit Demòcrata Europeu Català, ha avisado: "Esto es un clamor. En un Parlament se debe poder hablar de todo. No nos vamos a arredrar. Tenemos una hoja de ruta muy clara". Los portavoces de los colectivos soberanistas han destacado la unidad del independentismo, su "compromiso con la democracia y las instituciones catalanas" y su deseo de solucionar el conflicto con el referéndum, ahora suspendido también por el Tribunal Constitucional.

Alex Salmond ya ha dicho que la citación es una anomalía en las democracias consolidadas", dice Rabell, de Sí que es Pot

Forcadell siempre ha defendido que volvería a adoptar la misma decisión porque su obligación es facilitar el debate y que un Parlamento, precisamente, existe para parlamentar. Este miércoles, ya recibió el apoyo explícito de sus antecesores en el cargo, Joan Rigol, Ernest Benach y Núria de Gispert, que lanzaron el mismo mensaje: "Carme, yo hubiera hecho lo mismo". La movilización arrancó este jueves por la noche con concentraciones en las plazas de los Ayuntamientos de los municipios catalanes en las que se leyó el manifiesto titulado El Parlament somos todos. El texto reivindica que esta institución es soberana y se acogen a la Declaración de soberanía aprobada en enero de 2013 que sostiene que el pueblo de Cataluña tiene "por razones de legitimidad democrática, carácter de sujeto político y soberano". En Barcelona, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, fue la encargada de leer el discurso.

El manifiesto recrimina la falta de voluntad del Gobierno central de dialogar; califica de "mera gesticulación" la operación diálogo; deplora los más de 400 recursos interpuestos por la Fiscalía y la Abogacía del Estado y acusa al Gobierno de utilizar utiliza a los tribunales para impedir el debate y silenciar lo que no han ganado en las urnas. "Utilizar los tribunales para impedir un debate en el Parlament y criminalizar a sus representantes es impropio de un sistema democrático", señalaba.

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