Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OKUPAS

La Corporación negocia ceder a los okupas el edificio que habitan en La Almudena

Pesa sobre ellos una orden de desalojo pero varias fuentes municipales indican que no habrá desahucio

La Dragona, el inmueble habitado por okupas desde 2008 en La Almudena
La Dragona, el inmueble habitado por okupas desde 2008 en La Almudena

El Ayuntamiento de la capital, liderado por Ahora Madrid, está negociando con los okupas de La Dragona, que llevan ocho años en uno de los edificios que flanquean el pórtico del cementerio de La Almudena, la cesión del inmueble okupado desde 2008. La Dirección General de Patrimonio, que depende de la Concejalía de Economía y Hacienda, emitió el pasado 6 de octubre una orden de desalojo, a la que ha tenido acceso este diario, para el próximo día 23. Sin embargo, varias fuentes municipales han indicado a EL PAÍS que el desahucio no tendrá lugar . “No se les desalojará porque estamos negociando y todo va por buen camino. Queremos que se constituyan como asociación para poder cederles el local de manera legal. La primera reunión fue el pasado jueves”, explica una responsable del Consistorio.

Los miembros de La Dragona tuvieron en la tarde de ayer una asamblea en el edificio okupado. “No queremos negociar con el Ayuntamiento porque la okupación nunca puede ser legal. No queremos constituirnos como asociación porque estamos en contra de establecer jerarquías”, cuenta por teléfono uno de los okupas, que prefiere mantener su anonimato.

La Dragona okupó uno de los dos edificios del pórtico, una joya arquitectónica de estilo modernista con elementos neomudéjares, cuando la funeraria estaba gestionada por Funespaña. En esa época todos los cementerios sufrieron deterioro y el Ayuntamiento, que remunicipalizó la empresa el pasado septiembre, considera que son necesarios 24 millones para rehabilitarlos.

El edificio okupado por La Dragona, donde antes se guardaban los archivos del cementerio y residía el sacerdote, lleva un año sin electricidad después de que la funeraria diese de baja la luz. Antes, por el inmueble pasaban unas 300 personas cada día para participar en las tareas culturales y sociales que los okupas organizaban. Había una biblioteca, un cine, un estudio de grabación, un gimnasio, cursos de informática, de percusión y de pintura o una tienda de ropa gratuita para los más necesitados.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram