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El Banco Expropiado reúne a 30 entidades protestando contra la especulación en Gràcia

Más de 200 personas se manifiestan apoyando la labor de los okupas en contra de la "elitización" del barrio

Más de dos centenares de personas se manifestaron ayer por el barrio de Gràcia en una marcha contra la especulación inmobiliaria que, según los convocantes, sufre el distrito barcelonés. La protesta estaba convocada por 33 entidades del barrio pero destacaban, entre ellas, los miembros del autodenominado Banco Expropiado cuyo desalojo a finales de mayo provocó disturbios durante varias noches.

Cuando faltaban pocos minutos para las 20.00 varias decenas de personas iniciaron la protesta, en la plaza Revolución, tras una pancarta que rezaba: “La Gràcia que queremos, sin especulación ni elitización”. Algunos de los asistentes admitían que han sido varias semanas de encuentros entre entidades y los miembros del Banco Expropiado. “Esta todo pactado, el tramo, lo que va leer cada uno en el manifiesto, las consignas que se van a pronunciar...”, reconocían.

Con un grupo de batucada encabezando la manifestación comenzó la marcha en la que participaban entidades como Lluïsos de Gracia, Moviment Popular de Gràcia, Arran Gràcia, Kasa de la Muntanya…

La protesta recorrió de forma festiva plazas como la del Diamant, del Sol... para acabar en la plaza Vila de Gràcia delante de la sede del distrito. Muchos de los manifestantes gritaban a favor de la permanencia del Banco Expropiado. Algunos, cubrían sus rostros con caretas del propietario del local desahuciado, el empresario Manuel bravo Solano.

Al llegar a la sede del distrito, cuatro personas leyeron el manifiesto. Un texto que exponía que “encontrar piso de alquiler es una odisea, hay poca oferta, son carísimos y las condiciones acostumbran a ser abusivas”. Tras una introducción, las 33 entidades firmantes reconocían la labor de los okupas que causaron noches de caos en el barrio: “Frenar la expulsión de los vecinos con menos recursos era y es uno de los objetivos del Banco Expropiado, y su desalojo lo han convertido en símbolo de la resistencia. Ha permitido poner en el centro del debate y visualizar mucho más que es urgente frenar la escalada de precios, frenar la transformación del barrio que nos lleva a convertirnos en un parque temático”. Reconocían que los cinco años que estuvo okupada la antigua entidad bancaria sus miembros pusieron “obstáculos a la elitización de la Vila”. El manifiesto concluyó: “Es un momento excepcional para sumar fuerzas y reivindicar que no nos vamos, nos quedamos”.

La marcha acabó sin ningún tipo de altercado y con una amenaza: "Estar atentos, en septiembre habrá nuevas movilizaciones".