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Los jueces denuncian la dispersión judicial y la falta de personal

El presidente del Tribunal Superior de Madrid lamenta que se haya desechado de nuevo la futura Ciudad de la Justicia

La Comunidad de Madrid necesita mejores edificios para los juzgados y acabar con la dispersión de las sedes por la capital. Esa es una de las principales quejas que llevan años repitiendo los jueces y que hoy ha reiterado el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Francisco Javier Vieira, durante la presentación de la memoria de su departamento de 2015.

El presidente del TSJM, Francisco Javier Vieira, durante la presentación de la Memoria de 2015. Ampliar foto
El presidente del TSJM, Francisco Javier Vieira, durante la presentación de la Memoria de 2015.

Los jueces han visto como la futura Ciudad de la Justicia se ha presentado y desestimado hasta en tres ocasiones por los distintos gobiernos de la Comunidad de Madrid. Ahora mismo, los juzgados y tribunales se encuentran con edificios obsoletos, en donde se almacenan miles de expedientes judiciales y que no reúnen las mínimas condiciones de salubridad y seguridad. En algunos de ellos, se han alcanzado hasta temperaturas cercanas a los 30º con los consiguientes problemas para los trabajadores.

"La Comunidad de Madrid se halla en materia de infraestructuras judiciales, a la cola, en los últimos lugares, sino el último, de todas las de España", se ha quejado Francisco Javier Vieira. Para este magistrado, resulta "inconcebible" que los juzgados y los tribunales de la capital estén dispersos en 21 sedes, muchas de ellas muy distantes entre sí. A ello se une que los 20 partidos judiciales de la región cuenten con 38 inmuebles diferentes, con "un estado de mantenimiento deplorable", lo que ha provocado incluso la intervención de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

La región precisa 92 juzgados y 32 magistrados más

La Memoria del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de 2015 presentada hoy demuestra que la región tiene una grave carencia en la judicatura. El presidente de este organismo ha precisado que se necesitan 92 juzgados y 32 plazas de magistrados más.

"Sabemos que no se pueden crear de un año para otro pero sí demuestra la diferencia entre la carga real de trabajo de cada magistrado y de cada juzgado respecto a la carga cuantitativa que recomienda el Consejo General del Poder Judicial", ha destacado Francisco Javier Vieira.

En concreto, la memoria recoge que se precisan 18 juzgados de primera instancia e instrucción; 27 de primera instancia, de los que 15 deberían estar en Madrid; tres juzgados de instrucción; 14 juzgados de lo Penal, ocho en la capital; tres de Violencia sobre la Mujer; 22 de lo Social, de los que 20 estarían en Madrid, y cinco de lo Mercantil.

Para magistrados, se necesitarían cuatro plazas en la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJM; otras cuatro en la sala de lo Social; 13 en la jurisdicción civil y 15 en la penal de la Audiencia Provincial.

"Resulta sorprendente que no se utilice, con esta situación, el solar de que dispone la Comunidad de Madrid en Valdebebas [donde iba a estar la futura Ciudad de la Justicia] o se diseñen inmediatamente soluciones alternativas para dotar de infraestructuras dignas a los órganos judiciales madrileños", ha criticado el presidente del TSJM. "Además, también sorprende que se apruebe un exiguo presupuesto para mantenimiento y reparaciones en los edificios judiciales que no llega para acometer las actuaciones más imprescindibles", ha añadido.

A todo ello se une, según Vieira, la falta de personal en los juzgados. Como no se ha llegado implantar la llamada oficina judicial, prevista desde 2003 en la Ley Orgánica del Poder Judicial, se da la situación de que hay juzgados con exceso de personal frente a otros en los que se hay carencia de funcionarios. El presidente también ha criticado que se ha rebajado el nivel de preparación de los interinos que ocupan provisionalmente las plazas de los titulares.

La denominada justicia digital, con la incorporación de nuevas tecnologías que eviten el uso de papel en los procesos judiciales (Lexnet), también han dado problemas desde enero. Se han sufrido caídas del sistema, se han distribuido un número bajo de tarjetas criptográficas, también ha faltado personal y no se le ha formado de manera adecuada, según las críticas de Vieira. "Hemos conseguido gran parte, pero nos queda mucho camino por recorrer", ha destacado el magistrado.

"Este panorama requiere la puesta en marcha de medidas eficaces para lograr una administración de justicia en Madrid eficaz, ágil, accesible, bien valorada por los ciudadanos y sostenible. La solución al problema de las deficientes infraestructuras judiciales es urgente. Deben iniciarse a la mayor brevedad las medidas adecuadas para que en esta legislatura se solucione definitivamente este problema", ha concluido el presidente del TSJM.

Bajan los casos, salvo en la jurisdicción civil por los casos bancarios

El número de casos que han recibido los distintos juzgados de la región ha bajado en 2015, salvo en la Civil. Este ámbito ha visto aumentar el número de demandas casi un 21% sobre todo por los afectados de los productos bancarios, en especial por Bankia, según ha destacado el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Javier Vieira.

Los juzgados madrileños recibieron el año anterior 1.372.977 casos, lo que supone un 12% menos que en 2014. Frente a la gran subida de Civil, el resto de jurisdicciones ha bajado bastante: Penal, un 7,1%; Social, un 6,3% y Contencioso-Administrativo, un 2,4%. 

Madrid, al ser la capital del país y estar en ella todos los ministerios y las sedes centrales de muchas empresas, cuenta con una de las tasas de litigiosidad más altas de España, tan solo superada por Andalucía. Los jueces madrileños tienen 349.559 casos por sentenciar, frente a los 354.287 que tenían a finales de 2014.

La media nacional supone que se presentaron el año pasado 179,7 casos por cada 1.000 habitantes. Sin embargo, esa media creció en Madrid hasta los 202 casos, tan solo superada por Andalucía (209,4). Esto supone que cada magistrado o juez madrileño tiene de media 1.865,5 casos, frente a los 1.611,8 de la ratio nacional.