Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Camaleónico Gelabert

El bailarín y coreógrafo se convierte en un convincente actor en el inolvidable Escrit en l'aire

Con 63 años a la espalda y una dilatada carrera profesional como bailarín y coreógrafo Cesc Gelabert se marca una pirueta y se convierte en un convincente actor en Escrit en l'aire.Un delicioso y versátil espectáculo que nace del encuentro del bailarín catalán con el escritor, pintor y director de escena Valère Novarina, encuentro que propició el director teatral Moisès Maicas. Los tres han ideado una pieza redonda de estilo surrealista donde texto y movimiento están equilibrados de forma que su desarrollo en clave divertida y vanguardista es una bocanada de aire fresco para el espectador. La magia y sorpresa que destila el montaje recuerda el universo creativo de Brossa. Al final del espectáculo el público puesto en pie emocionó al intérprete con sus cálido aplausos y bravos. Incluso algunos declarados anti-Gelabert, presentes en la sala, aplaudieron a rabiar.

Escrit en l'aire

Coreografía e interpretación de Cesc Gelabert; textos de Valère Novarina: dirección escénica de Moisès Maicas; Teatre Lliure, Barcelona, 9 de julio. Grec 2016

Escrit en l'aire se nutre de textos de diferentes libros de Novarina como son Carta als actors (1989), Per a Louis de Funès (1989), Lumière du corps (2006), L'envers de l'esprit (2009) y La quatrième personne du singulier (2012), entre otros. Desde el primer minuto del espectáculo Gelabert no cesa de recitar estos escritos, que presentan una gran dificultad por lo enrevesado de su mensaje, pero él no titubea ni se atora, todo lo contrario lo dice con buena dicción y fluidez. Viendo el montaje, el espectador tiene la sensación que el intérprete baila la palabra y que el filósofo escribe el movimiento. Por otro lado la faceta de pintor y dibujante de Novarina ha permitido a través de esculturas, diseñadas y construidas por Toni Giró, enmarcar la palabra y el baile de esta obra.

Con una forma física envidiable, el vocabulario coreográfico de Gelabert se engarza como una piedra preciosa en cada una de las esculturas geométricas que cercan los diferentes textos: prisma blanco, máscara, metro, cuerda y círculo. Uno de los momentos impactantes del montaje es cuando Cesc intenta colgarse de una cuerda repitiendo sin parar. “Em dic Caín del Tub. He feridurat al meu germa…”. Hipnótico el juego con la máscara y con el prisma blando.

Hay dos colaboraciones magníficas que ayudan a convertir a este Escrit en l'aire en una pieza inolvidable: la excelente música original de Borja Ramos y el elegante y adecuado vestuario diseñado por Lydia Azzopardi.

Gelabert vive un momento dulce como bailarín y coreógrafo. Tras su rotundo éxito bailando la Soleá de El Güito en la pasada edición de Ciutat Flamenco de Barcelona, ahora prepara su segunda coreografía para Mijaíl Barishnikov, que se estrenará en 2017 en Nueva York.

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