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Contra el voto invisible

Varios usuarios de Twitter ceden su cuenta a personas sin techo para que interactúen con los candidatos a las elecciones

David Fernàndez, uno de los voluntarios.
David Fernàndez, uno de los voluntarios.

“Hola @AmbBatet. Llevo 3 años en la calle. ¿Qué haréis por la gente que está como yo?”. @AmbBatet no es una persona, es la cuenta de Twitter de Meritxell Batet, la candidata socialista por Barcelona a las elecciones del domingo. Quien escribe la pregunta es Ramón Baños, a través de la cuenta de la misma red social de Jaume Albaiges. Este se la cedió ayer durante tres horas a Baños para que se dirigiera a los candidatos que procurarán representarle en el Congreso de los Diputados. Baños pudo hacer la misma pregunta a todos los apisrantes y como él, varias personas que viven o han vivido sin hogar tuvieron la oportundad de dirigirse de tú a túa los políticos con la intención de que les aclararan qué medidas tomarán para solucionar su problema: vivir sin techo.

La idea, de la Fundación Arrels, llega tras el recuento el pasado mayo de gente en condiciones similares y en el que se evidenció que ya son casi mil solo en la ciudad de Barcelona. En plena campaña electoral, y para que no se olvide un voto que parece invisible, la organización promovió el encuentro en su sede donde concurrieron voluntarios —entre los que había activistas, periodistas algún político como el exlíder de la CUP David Fernández— junto a los protagonistas.

“Con tanta corrupción en casa que pagamos siempre los más pobres, cómo nos pedís el voto?”, le preguntó un usuario al presidente en funciones Mariano Rajoy. “Yo tenía trabajo, família, amigos, luego todo te va mal. No es tan difícil llegar aquí. Sin ayuda nada cambia”, le dijo otro a Xavier Domènech, de En Comú Podem.

No solo hubo preguntas, también propuestas. De hecho, la fundación hizo las suyas propias. “Establecer un sistema periódico de recuentos para conocer el número exacto de personas que duermen en la calle, garantizar el derecho a la vivienda al mismo nivel que la educación y la sanidad, asegurar el acceso al sistema público de salud más allá de las urgencias y fomentar el empleo entre personas que han vivido en la calle”, explica la entidad.

Alguna respuesta, aunque poco concreta llegó. “El derecho a la vivienda digna es algo inexcusable con la nueva República”, le respondió Gabriel Rufián, de ERC. El afectado respondió que le seducía la idea de “un nuevo país” pero reclamó inmediatez. Mientras la política responde, —o no—, a esa demanda, la esperanza de vida de estas personas se reduce, de media, 20 años.