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Ortiz renuncia a Ikea

Alicante Avanza desiste tras anunciar el Ayuntamiento la protección de las lagunas de Rabassa

Enrique Ortiz en una de sus llegadas a los juzgados.
Enrique Ortiz en una de sus llegadas a los juzgados.

La empresa encabezada por Enrique Ortiz, Alicante Avanza, ha presentado un escrito en la Consejería de Economía mediante el que renuncia a la tramitación del Actuación Territorial Estratégica (ATE) que debía permitir la instalación de una gran tienda de la multinacional sueca del mueble en Alicante.

El desistimiento del grupo empresarial propietario de los terrenos se produce al día siguiente de que el Ayuntamiento incluyera las lagunas artificiales existentes en la zona de Rabassa dentro del catálogo de bienes y espacios protegidos del municipio. El proyecto se encontraba paralizado hasta que la Generalitat resolviera las alegaciones presentadas por las partes. Sin embargo, sin apurar el plazo al que la ley le daba derecho, Ortiz desiste ante la falta de consenso y los numerosos informes negativos que hacen en la práctica imposible que el proyecto se lleve a cabo.

El propio consejero de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo, Rafael Climent, ha comunicado hoy al alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, la presentación del escrito de desistimiento y solicitud de archivo de la ATE presentada por Alicante Avanza. Echávarri, preguntado el pasado lunes por la posibilidad de que la multinacional del mueble opte finalmente por trasladar su proyecto al área del Parque Empresarial de Elche, manifestó que sería “una muy mala noticia para Alicante”, de la que “habría que pedir cuentas al PP” por vincular la llegada del proyecto a los intereses de Enrique Ortiz. Sin embargo, el alcalde aseguró que, en cuanto se produjera la resolución del trámite administrativo del ATE, se sentaría “de inmediato a negociar con Ikea” una nueva ubicación, que permitiría abrir el establecimiento antes de un año. La renuncia de Alicante Avanza podría anticipar esa negociación.

El alcalde ha contactado también durante la jornada de hoy con la consejera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, quien le ha trasladado que los servicios jurídicos de la Generalitat están estudiando los efectos legales del escrito presentado por la promotora de la ATE. Echávarri “pide prudencia y, de común acuerdo con el Consell, esperará hasta la resolución definitiva por parte del ejecutivo autonómico para tomar cualquier medida al respecto”.

El vicealcalde y concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, ha expresado su satisfacción ante el inminente archivo de la ATE: "Acaba hoy una actuación urbanística heredera del presuntamente amañado y anulado Plan Rabassa”, ha asegurado el edil de Guanyar, “abriéndose un nuevo escenario para la llegada de una tienda de Ikea a nuestra ciudad en el que el Ayuntamiento pasa a ser protagonista y no una mera comparsa. Vamos a trabajar para facilitar la instalación de esa tienda en la ciudad en el menor tiempo posible y hablaremos con Ikea sobre posibles ubicaciones en el marco del vigente Plan General de Ordenación Urbana", ha concluido Pavón.

No obstante, las dificultades para la concreción del proyecto no acaban aquí, porque el tripartito se ha mostrado reacio a la instalación junto a la tienda sueca de un gran centro comercial como el que estaba previsto en el plan de Rabassa, al igual que hizo el PP tras la dimisión de Sonia Castedo. Y está por ver si Ikea acepta llegar a Alicante en solitario. Desde el Partido Popular, su portavoz municipal, Luis Barcala, ha instado al alcalde a reunirse “inmediatamente” con los directivos de la empresa “para demostrar que tiene un verdadero interés y para poner sobre la mesa alguna propuesta interesante y viable que impida que la multinacional sueca desista de invertir en Alicante”. El portavoz popular ha señalado que “el Partido Popular ya advirtió de que la inclusión, por parte del tripartito, de las Lagunas de Rabassa en el catálogo de bienes y espacios protegidos de la ciudad de Alicante ha contribuido a hacer todavía más inviable la instalación de la superficie comercial que quería IKEA en esta zona”.