Un concierto singular

La OBC, internos de Can Brians y personas en programas de recuperación de Salud Mental, en el escenario del Auditori

Ensayo general de Breviculum, un proyecto social del Auditori.
Ensayo general de Breviculum, un proyecto social del Auditori.MASSIMILIANO MINOCRI

Toda la plantilla de la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC), un grupo de 15 internos de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica Penitenciaria de Can Brians junto con educadores que forman la Coral Pangea Clouds, 40 músicos de la Orquestra Integrada —compuesta por jóvenes músicos, algunos con discapacidad funcional— y otras 70 personas del proyecto Baix Llobregat Music Line —en diferentes programas de Salud Mental— abarrotarán hoy el escenario de la sala Pau Casals del Auditori de Barcelona para interpretar la composición Breviculum, de Albert Carbonell. Más de 200 personas darán forma a un concierto que es especial desde el primer momento en que se fraguó. Porque su compositor recibió un encargo del Auditori peculiar: crear una obra para ser interpretada por profesionales —como lo son los de la OBC— jóvenes músicos y muchas personas, en su mayoría sin formación musical, que participan en programas de recuperación o tratamiento de algún problema de Salud Mental. Todo un reto para el compositor. Y para el director, Alfons Reverté.

Tan especial es el encargo que Albert Carbonell, antes de escribir la pieza, tuvo que visitar los dos centros que participaban —la cárcel y el que trabaja con problemas mentales del Baix Llobregat— y saber qué capacidades tenían las personas que iban a subir al escenario, qué podrían hacer y cómo se podrían integrar en una composición. El resultado fue Breviculum, inspirada en la vida de Ramon Llull que ilustra su vida y peripecias viajeras a través de 12 miniaturas medievales que se proyectarán en 12 imágenes en el escenario del Auditori. Esas 12 imágenes han dado lugar a otras tantas composiciones que glosan la música medieval, la de claros orígenes árabes, la que evoca el sonido gamelán, además de la contemporánea. Y coros. Hasta una guitarra eléctrica se oye con fuerza en una de las piezas que integra la composición. La toca Quique, un interno de Can Brians: “Yo tocaba la guitarra y hasta tuve algunas actuaciones pero es muy distinto hacerlo aquí con tanta gente”, reconocía tras el ensayo. Él, al igual que Abdel e Ismail, son presos a los que les falta poco para finiquitar la pena y por eso pueden salir de la cárcel para participar en el concierto en el que cantan a un lado del escenario codo con codo —y hasta bailando— con educadoras de Can Brians. Ainhoa, una de ellas, comentaba que el proyecto cohesiona mucho al grupo.

Durante tres meses, los ensayos se han realizado por separado bajo la dirección de Alfons Reverté, miembro de la OBC y director de orquesta que se desplazaba a cada uno de los centros. “Es algo bastante complejo porque una cosa es ensayar por separado y otra fusionarlos a todos ellos junto con la orquesta”, explicaba al término del ensayo general en el que los jóvenes músicos se sentaban mezclados con los de la OBC y los del centro del Baix Llobregat, al fondo del escenario, se hacían cargo de todo tipo de instrumentos de percusión, incluidas pequeñas piedras que sonaban a gotas de lluvia.

El director está convencido de la dignidad del resultado: “No se trata de hacer cualquier cosa. Es una experiencia muy enriquecedora para todos. Para los músicos profesionales, porque acostumbramos a vivir muy en nuestro mundo, y para el conjunto de personas que participan, porque una cosa es hacer talleres de música o estar en alguna coral y otra preparar un concierto y subir al escenario del Auditori ante 2.000 personas”, añadía. Ciertos nervios sí se notaban en el ensayo general de ayer que terminó con un fuerte aplauso.

El especial concierto forma parte de la iniciativa Et toca a tu , un programa social del Auditori que cuenta con cinco años de vida. En él se han prestado a participar compositores catalanes como Albert Guinovart. “Nosotros los llamamos conciertos participativos abiertos a proyectos y entidades que trabajan con la música como elemento de integración”, comentaba Sonia Gainza, responsable del programa, cuando todavía se oían los últimos compases del Brevarium que se podrá escuchar hoy en el Auditori a precio también especial: 3 euros.

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