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CiU y PP piden explicaciones por el caso del ‘mantero’

La alcaldesa presenta su plan para la Guardia Urbana en plena polémica por las presiones de un concejal

Cientos de manteros ocupan el paseo Joan de Borbó, en la Barceloneta, y los alrededores del Port Vell.
Cientos de manteros ocupan el paseo Joan de Borbó, en la Barceloneta, y los alrededores del Port Vell.

Convergència i Unió (CiU) y el Partido Popular (PP) exigirán explicaciones a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por la injerencia de su Gobierno en el caso del mantero encarcelado por agredir a un policía. El portavoz nacionalista, Joaquim Forn, tildó de “intolerable” la actuación del tercer teniente de alcalde, Jaume Asens, que presionó a los abogados de la Guardia Urbana para que no pidiesen el ingreso en prisión provisional de Sidil M. El portavoz del PP, Alberto Fernández Díaz, anunció que exigirá a la alcaldesa que asuma “responsabilidades”.

“Es un hecho que, de confirmarse, sería especialmente grave”, explicó a través de un comunicado Fernández Díaz, que pidió explicaciones “urgentes” y “convincentes” a Colau. PP y CiU quieren conocer la versión del Gobierno municipal sobre la llamada que, el viernes, hizo Asens a la abogada del agente herido. CiU fue un paso más allá y anunció que hoy mismo pedirá la comparecencia del teniente de alcalde en una sesión extraordinaria de la comisión de Presidencia. “Este nuevo episodio”, denunció Forn, “se añade a la ya larga lista de hechos, actitudes y decisiones que desprecian a la Guardia Urbana, y hacen que, de manera inaudita, desde el propio Gobierno se ponga permanentemente en cuestión el trabajo de la Guardia Urbana”.

Tal como ha publicado EL PAÍS, el concejal de Ciudadanía, Participación y Transparencia supo el viernes por la tarde que la Guardia Urbana había solicitado prisión para Sidil M. Y trató de hacerle cambiar de opinión a través de una llamada a la abogada del policía. Tanto el servicio jurídico —que está en manos de un bufete de abogados externo— como los mandos de la Urbana consideran la maniobra una “injerencia política inaceptable” del consistorio.

El Ayuntamiento salió al paso de las presiones de Asens en un momento delicado para Colau por la gestión del fenómeno del top manta y su delicada relación con la Guardia Urbana. El cuerpo atribuye a la tolerancia municipal con la venta ambulante las recientes agresiones de manteros a policías.

Un portavoz del Gobierno municipal reafirmó la “enérgica condena” ante la agresión de Sidil M. —golpeó en la cabeza a un policía con la rama de un árbol—, reiteró que el consistorio se personará “como acusación en la causa” y expresó su “respeto” al criterio de los abogados de la Guardia Urbana. Tan solo tildó de “excesivamente rigurosa” la prisión provisional que, el viernes, decretó una juez en un auto de dos folios. La titular del juzgado de instrucción número 25 de Barcelona, Elena Carasol, envió a Sidil M. a prisión por riesgo de fuga —es un extranjero sin papeles, aunque lleva 11 años residiendo en Barcelona— y por “alarma social”, que ni siquiera es ya uno de los requisitos para decretar la prisión provisional.

El caso de Sidil M. pone en aprietos a Colau poco antes de que, hoy, presente el Plan Director de la Guardia Urbana. El plan prevé, entre otras cosas, eliminar los antidisturbios del cuerpo, una medida que han criticado abiertamente los sindicatos policiales.

Mientras tanto, el fenómeno del top manta en la ciudad sigue creciendo al amparo del buen tiempo y la creciente llegada de turistas. Cientos de ellos extendieron ayer sus productos a lo largo del paseo Joan de Borbó, en la Barceloneta.