Sé lo que hiciste en el último Sónar

El Supercomputing Center presenta los primeros resultados de un experimento realizado con el público del festival para analizar sus hábitos de comportamiento

Presentación de Martin Messier, que convierte radiofrecuencias imperceptibles a la vista y el oído en espectáculo audiovisual.
Presentación de Martin Messier, que convierte radiofrecuencias imperceptibles a la vista y el oído en espectáculo audiovisual.GIANLUCA BATTISTA

Sé lo que hiciste en el último Sónar. Aunque la afirmación resulte inquietante, no hay peligro. Se trata de un experimento colectivo llevado a cabo por el Supercomputing Center de Barcelona durante la última edición del festival Sónar, con el objetivo de estudiar los comportamientos del público durante los días del evento barcelonés. Por otro lado, los primeros resultados del estudio quieren también impulsar la reflexión sobre los métodos, más o menos lícitos, que usan las empresas para monitorear los hábitos de vida de las personas y utilizar esos datos recabados en ámbitos comerciales y publicitarios, entre otros.

“Reunir datos no tiene sólo un fin mercantil, también puede ser útil, por ejemplo, en un festival para mejorar la seguridad y optimizar el disfrute”, explica el director de la investigación, Fernando Cucchietti, un físico especializado en computación cuántica aplicada a la industria, que en 2012 creó el equipo de visualización científica del Centro de Supercomputación que atesora el ordenador más potente de España, el Mare Nostrum.

A la espera de publicar los resultados en alguna publicación científica (en 2013, la prestigiosa revista Science le otorgó el Premio al Mejor Vídeo Científico del Mundo por un trabajo sobre el funcionamiento del corazón), Cucchietti ha mostrado un puñado de gráficos y revelado algunos de los datos más curiosos. Entre éstos, por ejemplo, que los propietarios de teléfonos móviles con el sistema operativo Android llegaban al festival a primera hora y se quedaban más tiempo que los que llevaban un iPhone, que no solían aparecer antes de las 17 horas.

Uno de los primeros datos recabados fue que más del 40% de los asistentes al Sónar llevaban la opción wi-fi activada, lo cual permitía a los sensores estratégicamente situados por los investigadores apropiarse de los datos a través de su teléfono. “Nuestro estudio garantizó el completo anonimato de los participantes, lo que no sucede en el caso de las cámaras de los supermercados, que siguen los clientes para estudiar sus hábitos de compra y además los identifica a través de la tarjeta de fidelización que contiene los datos reales del usuario”, explica Cucchietti, indicando que muchos fabricantes de teléfonos están introduciendo recursos tecnológicos para proteger al usuario de esta invasión de la intimidad.

“En el Sónar hemos identificado tres grandes grupos: los que buscan las propuestas más experimentales, los que no se pierden ningún concierto y los que asisten sólo a los de los nombres célebres, un conjunto consistente considerado el precio de la entrada”, añade el investigador, que lleva impreso en la camiseta un gráfico que indica el recorrido que hizo los tres días del Sónar. Como él, quien participara en el festival puede reproducir gráficamente sus pasos introduciendo el MAC address (un identificador virtual) de su teléfono en la web del proyecto.

Entre otras informaciones, se está analizando el ranking de audiencia de los músicos, tanto por número de asistentes (ganó Felix Dickinson) como por fidelidad (Squarepusher y los españoles Cabo San Roque). “Para el estudio hemos creado un algoritmo que analiza los comportamientos similares. El experimento del próximo festival será sobre los algoritmos que rigen nuestras vidas, que utilizamos por ejemplo para comparar precios, apostar o elegir un determinado producto”, anticipa.

Cucchietti ha sido el primer invitado de A taste of Sónar, eventos previos protagonizados por estrellas de la próxima edición de Sónar +D, la sección más experimental del festival. Junto a Cucchietti se presentó el proyecto del canadiense Martin Messier, que convierte las radiofrecuencias imperceptibles para la vista y el oído en un espectáculo audiovisual en forma de tormenta con relámpagos incluidos. Las próximas actuaciones serán las de las peonzas futuristas que se mueven al compás de algoritmos sonoros de Myriam Bleau (9 abril) y los guantes tecnológicos de mi.mu gloves (19 mayo), que permiten dibujar sonidos con el movimiento de las manos.

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