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La ANC plantea una lista única independentista si hay elecciones

La entidad soberanista se abre ahora al referéndum si el Estado lo propone

Una imagen de la ultima Diada en 2014.
Una imagen de la ultima Diada en 2014.

La dirección de la Asamblea Nacional Catalana se ha abierto a la posibilidad de aceptar un referéndum independentista si el Estado lo propone. La entidad recoge esa hipótesis en la hoja de ruta que debatirá en su cónclave anual que se celebrará en Manresa el 17 de abril. Paralelamente, la ANC se muestra partidaria de que Convergència y Esquerra concurran en una única lista secesionista en el caso de que se repitan las elecciones generales. El plan global coincide básicamente con la estrategia de Convergència.

El colectivo independentista admite que el referéndum vuelve a estar sobre la mesa tras la irrupción de fuerzas que lo defienden aunque subraya que es una opción “incierta”. En el punto 19 del borrador que se debatirá, la ANC establece que la votación no debería frenar el proceso actual y cumplir unos requisitos, empezando con que sea celebre solo en Cataluña y sea vinculante. Sin ocultar sus recelos, la ANC exige condiciones: “Debería respetar unas condiciones democráticas básicas, tener una pregunta clara y una respuesta binaria, propaganda equitativa, no alterar el censo de votantes, con ejercicio del voto de los ciudadanos en el exterior y la intervención de observadores internacionales”.

Pese a su escepticismo, la estrategia de la entidad presidida por Jordi Sánchez refleja su sintonía con Convergència, que ha lanzado guiños ahora al referéndum por entender que es la mejor opción. Pero no solo se acerca la ANC a los convergentes en ese punto. También se aproximan al partido de Mas cuando defiende que hará falta promover “una candidatura de la máxima unidad independentista” si se repiten las elecciones. Esa fórmula fracasó el 20-N al rechazar Esquerra reeditar Junts pel Sí. “Es más necesario que nunca incrementar la presencia del catalanismo soberanista en Madrid”, recalca la ANC para “que logre un peso relevante en el nuevo Parlamento español, que permita cuestionar sistemáticamente las agresiones del Estado y facilite la negociación de la independencia”.

La entidad avisa de la respuesta "poco democrática" del Estado

La ANC avisa en su borrador que el Estado dará al proceso soberanista una respuesta “poco democrática” al igual que el Tribunal Constitucional, que a su juicio se ha convertido a su juicio en un “nuevo tribunal de orden público similar al del antiguo régim franquista”. La ANC plantea que si se bloquea o interviene las instituciones catalanas solicitará el amparo de la comunidad internacional. Su hoja de ruta plantea en que el Parlament y la Generalitat proclamen la independencia, aprueben las leyes de desconexión y se celebren elecciones constituyentes previas al referéndum sobre la Constitución catalana. 

Precisamente, la postura de repescar el referéndum obligó ayer a la consejera Neus Munté a salir al paso en el Parlament y garantizar a la CUP que, pese a momentos de "vértigo", "siguen al dedillo" la hoja de ruta para lograr la secesión. La inquietud de la CUP descansaba en las vacilaciones de Convergència al haber ofrecido Carles Puigdemont el “si” a la investidura de Pedro Sánchez a cambio del referéndum. No solo eso: el propio Artur Mas dudó del plazo y el consejero Josep Rull afirmó que en la nueva Convergència tendrán cabida ciudadanos no secesionistas. Ante las dudas generadas, Mas dio el lunes instrucciones al secretariado de su partido para dar un mensaje inequívoco: apostar por el Estado propio aunque en un futuro puedan apoyarles electores inicialmente contrarios a la secesión, informa Efe.

La CUP planteó ayer su propia hoja de ruta que pasa primero por celebrar un referéndum múltiple sobre siete ámbitos (principios constitutivos, derechos y deberes, organización territorial, modelo económico, participación ciudadana, recursos naturales y relaciones internacionales) para asentar las bases del futuro Estado. El segundo paso serían las elecciones constituyentes que, de ganar los secesionistas, se interpretaría como una declaración unilateral. Y en último lugar, se haría el referéndum sobre la nueva Constitución.