El discurso es la promesa
Puigdemont fue breve, poco protocolario, sin adornos y claro en lo que dice y en lo que no dice

El discurso de Carles Puigdemont empezó —y casi acabó— con la promesa de su cargo que conlleva, implícita, una desobediencia. Ahí estaba casi todo: “¿Promete fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representado por su Parlament?” Nada más. Ha sido la respuesta coordinada del Parlament y de la Generalitat a los dos desaires institucionales de las últimas horas (la no recepción del rey Felipe VI a Carme Forcadell y la literalidad del decreto de cese del expresident Artur Mas). Y, en especial, a la advertencia del Ministro de Justicia que ayer mismo reclamaba —observante, vigilante, casi amenazante— que la fórmula debía explicitar claramente las alusiones de fidelidad al Rey, a la Constitución y al Estatut de Autonomia de Catalunya. No ha sido así.
Carles Puigdemont fue breve, poco protocolario, sin adornos. Pero claro. En lo que dice, y en lo que no dice. Apoyado con unos pocos tarjetones que le permitieron seguir un guion, pero no un texto escrito. Afirma que dedicará tiempo a explicarse más y mejor, implicando a más personas en su proyecto político. Pero en sus palabras hay una voluntad de no retorno. Más que pedagogía inclusiva, hay claridad afirmativa y señales diversas. Y prisa. Mucha.
Citó dos autores y dos textos. El primero, un bello poema turco sobre el mar (“el més bonic del mar és el que no hem navegat”) con el que quiso mostrar su voluntad de continuidad, al homenajear a su predecesor y su estilo metafórico, al tiempo que lo daba por finalizado. Y el segundo, también breve, pero muy sustancioso de Gaziel, que fuera un republicano íntegro, de talante moderado, más federalista que nacionalista: “Soc falible, però insubornable”.
No sabemos, todavía, las lecturas que inspiraran al president. Pero si persevera en Gaziel, le convendrá leerlo íntegro y releerlo varias veces, por prudente, por experimentado, por lúcido. De un artículo posterior al Seis de Octubre de 1934, titulado La clara lección podemos leer: “… solo podemos triunfar en España yendo todos los catalanes fuertemente unidos, como una irrompible falange, y además sólidamente abrazados con el mayor número posible de españoles hermanos”. Gaziel predica unidad interna y fraternidad con el resto.
Puigdemont acabó con un Visca Catalunya! sentido, casi apresurado, pero sin la coletilla lliure que sí utilizó en su discurso de investidura. Hay, en el conjunto de sus palabras desafío, valentía, pero no hostilidad manifiesta, ni una especial animadversión hacia nada, ni nadie. Aunque parece que no olvidará afrentas o agravios. Su tono es amable; sus formas, básicas, su fidelidad, inequívoca. Estilo que, quizá, puede contribuir a estabilizar y serenar la vida política.
El gran aplauso de la noche, buscado y escenificado, se lo llevó Artur Mas al reivindicarse con orgullo. Los aplausos, para Mas; las palabras y los gestos, para Puigdemont. Ese será, quizá, el reparto de roles del nuevo tándem de la política catalana. Veremos quién lleva el volante.
Antoni Gutiérrez-Rubí es asesor de Comunicación
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
El panadero Richard Hart pide disculpas a México tras decir que en el país “no existe la cultura del pan”
‘Slop’: la palabra del año de Merriam-Webster hace una crítica al contenido basura creado por la inteligencia artificial
Pablo Gómez asume que la reforma electoral estará lista para febrero
Cristina Lora gana ‘Operación Triunfo 2025′
Lo más visto
- El actor y director Rob Reiner y su esposa Michele, hallados acuchillados en su mansión de Los Ángeles
- El juez cree que la red de Leire Díez y el exdirector de la SEPI contó con “diversos cargos públicos” para el cobro de comisiones entre 2021 y 2023
- Un trabajador de Acciona asegura que fue el exdirector de Construcción quien le sugirió colaborar con Servinabar, la empresa a la que la UCO vincula con Cerdán
- Sin duchas ni camas adecuadas, y con obras en marcha: así estrenaron 30 niños extranjeros el centro de acogida de La Cantueña de Ayuso
- Eurovisión 2026 cierra la lista de sus países participantes, la cifra más baja desde 2004




























































