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Cinturón rojo, naranja... y ahora morado

En Comú Podem se impone con claridad en las ciudades del área de Barcelona, donde el PSC resiste como segunda fuerza

Una pareja acude a votar a un colegio electoral de Terrassa.
Una pareja acude a votar a un colegio electoral de Terrassa.

El área metropolitana ha vuelto a cambiar de color. El cinturón rojo, dominado tradicionalmente por el Partit dels Socialistes (PSC) se convirtió en el cinturón naranja en las elecciones autonómicas del 27-S, que dieron la primacía a Ciudadanos. Pero esa hegemonía ha sido breve. Las elecciones generales de ayer han dado paso a los tonos morados de En Comú Podem, que se ha impuesto con comodidad. La candidatura que encabeza Xavier Domènech ha cosechado en la provincia nueve de los 12 escaños logrados en Cataluña. La alta participación en las áreas urbanas de Barcelona y el tirón de la alcaldesa de la capital, Ada Colau, han impulsado a En Comú Podem.

La formación morada se impuso con holgura en la gran mayoría de municipios del área metropolitana acompañada, como segunda fuerza política, por el PSC. El patrón se ha repetido en Badalona (30% para Comú Podem, 20% para el PSC), L’Hospitalet (30-25%), Santa Coloma de Gramenet (31-28) o Cornellà (32-26%). Pero también, en las localidades más pobladas de la segunda corona metropolitana; entre otras, Mataró (23-17%), Sabadell (28-18) o Terrassa (28-17%). Con su propuesta de celebrar un referéndum en Cataluña, En Comú Podem se ha impuesto incluso en municipios de gran arraigo independentista como Cardedéu (24%).

Ciudadanos, en cambio, ha sufrido un duro revés en relación con las últimas elecciones autonómicas: el partido de Albert Rivera ha quedado relegado a tercera fuerza los municipios más populosos del área metropolitana y a la cuarta posición (con el 13,56% de los votos) en la provincia, por detrás de Esquerra Republicana.