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Manifestación y rotura de escaparates de bancos en Gràcia

Un millar de manifestantes, entre ellos seis diputados de la CUP, marchan contra la detención de nueve anarquistas por terrorismo

Más de mil personas marcharon por Gràcia
Más de mil personas marcharon por Gràcia

Más de un millar de personas participaron ayer en una manifestación, por diferentes calles del barrio de Gràcia, en la que mostraron su repulsa contra la operación policial-ordenada por la Audiencia Nacional- que concluyó durante la mañana con nueve jóvenes detenidos por pertenecer a grupos terroristas anarquistas.

Durante la marcha, una decena de participantes realizaron pintadas en varias paredes con mensajes amenazantes, quemaron papeleras y destrozaron media docena de escaparates de diferentes entidades bancarias. También acudieron a la manifestación seis diputados de la CUP —entre ellos Antonio Baños y Anna Gabriel— y, al menos, dos concejalas del Ayuntamiento de Barcelona- Maria José Lecha y Maria Rovira.

La marcha comenzó poco después de las 20.00 en la plaza del Diamant de Barcelona. Varios colectivos se concentraron bajo una misma pancarta que rezaba: “Libertad a las detenidas por luchar”. La cabecera de la manifestación no estaba reservada para los políticos sino para varios encapuchados que se encargaron de amenazar a los medios para que no se retrataran sus rostros. Más de un millar de personas bajaron por la calle Torrent de l’Olla y en cuestión de minutos comenzaron los destrozos en el mobiliario urbano.

El helicóptero de los Mossos iba siguiendo la marcha que tras girar por la calle del Perill y bajar por la calle de Venus se plantó a escasos metros de la sede de CDC. En la puerta del local de la formación había un dispositivo de agentes preparado por si la manifestación se dirigía hacia allí. No fue así. El objetivo de los manifestantes era la delegación del Gobierno en la calle Mallorca.

Mientras los manifestante se acercaban al objetivo fueron incrementándose los actos vandálicos e incluso hubo un enfrentamiento con unos cámaras de televisión que pretendían grabar a unos encapuchados realizando actos vandálicos.

Una barrera de Mossos esperaba en la subdelegación. Allí, tras quemar más papeleras y romper a pedradas una cabina se disolvió la marcha bajo la atenta mirada de decenas de furgones y un helicóptero de la policía autonómica.