Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El brusco aterrizaje de Chacón

La exministra regresa con un pulso a Iceta por las listas del 20-D

Pedro Sánchez, Miquel Iceta y Carme Chacón, en la Fiesta de la Rosa.
Pedro Sánchez, Miquel Iceta y Carme Chacón, en la Fiesta de la Rosa.

“El problema del PSC es que no tenía un candidato alternativo a Carme Chacón para las generales”. Un cuadro del partido resume de esta manera un diagnóstico que comparte casi toda la dirección y la militancia y que explica que la exministra de Vivienda y Defensa vuelva a encabezar la lista al Congreso por Barcelona por tercera vez consecutiva.

Chacón tiene fijada su residencia en Madrid y regresa a hacer política en Cataluña pese a los desplantes protagonizados en esta legislatura. En su corta estancia en el Congreso, Chacón fue el único desmarque entre los diputados socialistas catalanes que en febrero de 2013 votaron a favor de la consulta. Cinco meses después se marchó a Miami a impartir clases de Derecho Constitucional. En Barcelona quedó Pere Navarro mientras el PSC se desangraba por el proceso soberanista y la exministra regresa ahora echando un pulso a Miquel Iceta por la confección de las candidaturas, pero con el apoyo inequívoco del aparato.

“Es la mejor apuesta para las generales porque nadie niega que tiene un gran tirón popular en el área metropolitana”, explica otro cuadro socialista. Con un PSC en proceso de reduccionismo en la conurbación de Barcelona, Chacón habla sin complejos de la unidad de España, carga contra Artur Mas y el soberanismo con una dureza que jamás empleará Iceta y exhibe con orgullo su militancia socialista.

En ocasiones su discurso roza el populismo, sobre todo en los barrios obreros del área metropolitana, pero la dirección del PSC coincide que es el mejor antídoto para encararse a Ciutadans y recuperar parte del electorado que votó al partido de Albert Rivera en las autonómicas. En la calle de Nicaragua firmarían ahora mismo siete diputados por la provincia de Barcelona, de los 31 en juego.

Serían tres menos de los que logró el PSC en las generales de 2011 y una insignificancia comparada con los 16 que lograron los socialistas en 2008, en el segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Entonces tuvieron 1,3 millones de votos en Barcelona y el 45,4%, pero cuatro años después se redujeron a 725.669 papeletas y el 27,78%. El PSC volvió a ganar en Barcelona, pero por primera vez perdió unas generales en Cataluña.

Lista unitaria para el Senado

Los partidos políticos de la izquierda catalana han sido interpelados esta semana por un grupo de personalidades con el fin de impulsar una candidatura conjunta en el Senado. La necesidad de aplicar políticas públicas para combatir la desigualdad y la reforma constitucional que desarrolle la organización territorial de España son dos de los retos principales de la próxima legislatura, argumentan los promotores del llamamiento. Entre ellos figura el exprimer secretario del PSC Raimon Obiols, el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, el filósofo Manuel Cruz, el notario Juan José López Burniol y el profesor de ciencia política Joan Botella.

Son esas paupérrimas expectativas electorales las que explican en parte el pulso entre Iceta y Chacón. Fue el primer secretario quien la animó a presentarse, a través de Twitter, pero aquello ocurrió en junio de este año, en un momento en el que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, estaba más débil que en la actualidad.

Iceta no votó al actual líder del socialismo español y en su día jugó a varias partidas con el nombramiento de Chacón como candidata por Barcelona, pues es conocido que la exministra está a la espera del resultado del 20-D para sumar fuerzas en búsqueda de una alternativa para el PSOE.

Chacón fue aclamada como candidata al ser la única alternativa en las primarias, pero desde julio han cambiado algunas cosas en el PSC. La más importante es la simbiosis entre Iceta y Sánchez, que visualizó en la campaña de las autonómicas. Nunca un líder del socialismo español había estado tan activo en unas elecciones catalanas, presente 10 de los 15 días de campaña, en los que se evidenció también el desmarque de Chacón, solo coincidió en un acto con los líderes del PSC y del PSOE.

Iceta, además, salvó los muebles del socialismo catalán el 27 de septiembre, y eso le ha reforzado en el partido, pero Chacón lleva semanas dando la batalla por las listas con criterios muy distintos a los del primer secretario. La exministra se resiste a incluir a Pere Navarro, pero se da por hecho que no solo cederá, sino que el exprimer secretario del PSC irá de número dos por Barcelona, sobre todo después del apoyo unánime que tuvo en la agrupación local de Terrasa y en la federación del Vallès Occidental oeste.

Otra cosa es el futuro de Maurici Lucena, hombre de total confianza de Pedro Sánchez, y con muchos menos apoyos en las organizaciones territoriales. La comisión de listas debatía anoche su inclusión o no en los numeros pares de la lista, que son los que ocuparán los hombres. Chacón desearía relegar a Lucena al 8 y poder dejar en el 4 y en el 6 a José Zaragoza y Germán Rodríguez, ambos de su máxima confianza.

Este encaje de bolillos solo será posible si Carles Martí renuncia a ser diputado, tal y como pretendía inicialmente, a cambio de que se le prometa que será el cabeza de lista del PSC para el Senado.