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EH Bildu: “Quien quiera reabrir el ciclo violento nos tendrá enfrente”

Lo socialistas tienden la mano para mejorar el autogobierno "desde la legalidad" y sin planes rupturistas

Hasier Arraiz, portavoz parlamentario de EH Bildu, accede a la tribuna de oradores, con Urkullu al fondo.
Hasier Arraiz, portavoz parlamentario de EH Bildu, accede a la tribuna de oradores, con Urkullu al fondo.

EH Bildu ha sido el partido que más guiños ha hecho al proceso independentista catalán. Su portavoz parlamentario, Hasier Arraiz, que apenas se ha referido al contenido del discurso previo de Urkullu, ha reconocido que “será un gran honor” si finalmente la Cámara vasca es la primera en “reconocer al Estado catalán independiente”, aunque ha recordado que el País Vasco se encuentra ante la “tarea histórica” de “poner en marcha ya mismo el proceso constituyente vasco de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa”.

En esa línea, el dirigente abertzale ha recordado que EH Bildu presentará el día 10 de octubre en la “plaza pública” la denominada ley de Consulta -será tramitada en el Parlamento poco después como “ley de Empoderamiento de la Ciudadanía”-, cuyo objetivo será convocar a las urnas para votar en 2016 sobre la independencia vasca: “No es un instrumento para la confrontación entre partidos, sino na búsquda honesta de vías para profundizar en la democracia”, ha explicado.

También se ha referido a la última operación policial en Francia contra la cúpula de ETA. “¿Realmente creen que así van a acabar con ETA?”, se ha preguntado. “Y quienes piden a ETA su disolución, ¿a quién se lo piden? ¿A una organización que no tiene dirección?”. En todo caso, ha dado garantías de que la izquierda radical está comprometida con que el proceso de paz sea “irreversible”, y ha añadido que “si alguien pretende reabrir el ciclo de las violencias nos va a tener frente a frente”.

Joseba Egibar, del PNV, ha sido el encargado de cerrar el turno de réplica del pleno de Política General.Se ha dirigido a la izquierda abertzale para defender que la "velocidad" con la que Cataluña afronta la demanda del derecho de autodeterminación es posible gracias a que todos los partidos nacionalistas han usado siempre "vías democráticas y pacíficas".

En su intervención, Egibar ha instado a "quienes dicen creer en el Estatuto de Gernika" a que lo cumplan y transfieran las transferencias pendientes.

Idoia Mendia, secretaria general del PSE-EE, le ha ofrecido al lehendakari la mano tendida del líder socialista, Pedro Sánchez, y su “disposición” a “actualizar el estatuto desde la legalidad y con el máximo consenso”. “Los socialistas queremos reformar el Estatuto para reforzar nuestros derechos sociales y servicios públicos. Lo queremos hacer como está previsto legalmente y en un proyecto colaborativo con el resto de España”, ha indicado Mendia, quien ha dado su apoyo para explorar esa vía y descartar otros “planes rupturistas”: “En la independencia, la autodeterminación y otras reivindicaciones nacionalistas no nos va a encontrar”.

Los socialistas, que mantienen acuerdos de gobierno con el PNV en el resto de instituciones (Diputaciones y Ayuntamientos), han expresado su disconformidad con la política de pacificación del Ejecutivo vasco por tratar de llegar a un escenario de convivencia pacífica “intentando no incomodar a la izquierda abertzale e incomodando a las víctimas”. “Está siendo una legislatura perdida en este terreno. Hoy estamos como en 2012”, ha remarcado.

La presidenta de los populares vascos, Arantza Quiroga, ha tratado de desmontar la tesis de Urkullu sobre la necesidad de otorgar al autogobierno vasco un rango especial. A su juicio, Euskadi tiene un encaje en España que “está claro”, al tener reconocida su “singularidad, autogobierno y capacidad fiscal, única en Europa”. Ha pedido a Urkullu que abandone “la queja exagerada” al exigir la transferencia de nuevas competencias, porque el clave está en “modernizar la gestión del autogobierno y el Estatuto”.

El parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, ha acusado al lehendakari de permanecer “agazapado” tras el proceso independentista catalán “esperando el debilitamiento del Estado” y, acto seguido, “tratar de asaltarlo” con su propuesta de autogobierno. “Esto en política tiene un nombre: carroñería política”.