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La lista unitaria de Mas presenta divisiones en vísperas del 27-S

El único texto público que fija las bases de la lista no dice que seguirá siendo presidente

Raül Romeva en la presentación de su candidatura.
Raül Romeva en la presentación de su candidatura.

La candidatura Junts pel Sí, que integra a Convergència Democràtica y a Esquerra Republicana, trabaja contra reloj para intentar presentar una oferta electoral sin fisuras que vaya más allá de la apuesta independentista. Sin embargo, y a la espera del programa definitivo, los mensajes discordantes han comenzado a aflorar tanto en lo referido a políticas sociales como a la hora de aclarar si Artur Mas, número cuatro de la lista, será realmente el candidato a la presidencia.

Hoy por hoy, el único documento público que fija las bases de la candidatura independentista es un compendio de cuatro folios en el que se explica el plan para declarar la independencia en 18 meses si Junts pel Sí gana las elecciones del 27 de septiembre. En él también se traza, sin ofrecer detalles, el proyecto social de la candidatura. Sin embargo, nada dice el documento del acuerdo que CDC, ERC y las entidades soberanistas cerraron el mes pasado para que Artur Mas siga ocupando la presidencia de la Generalitat pese a haber quedado relegado a la cuarta posición de la lista.

Este punto es el que ha generado las primeras distorsiones en el discurso de la candidatura. El número uno de la lista, Raül Romeva, fue el primero en cuestionar que Mas sea forzosamente presidente de la Generalitat. Él mismo recalcó que esto no está escrito. Convergència Democràtica corrigió inmediatamente las declaraciones del candidato asegurando que el papel de Mas en el próximo gobierno “está hablado y bien hablado”.

Sin embargo, los últimos días, Esquerra Republicana ha vuelto a dar aire a la idea de una posible retirada de Mas al asegurar que Junts pel Sí y Catalunya Sí que es Pot, la candidatura de Iniciativa y Podemos, deberían trabajar juntos tras los comicios y hablar incluso de un Gobierno de unidad. ERC ha insistido en esta idea a pesar de que la lista de las izquierdas ha dejado claro que no quiere a Mas como próximo presidente.

Con todo, la disensión también ha llegado a la lista de Catalunya Sí que es Pot, ya que su candidato ha tenido que corregir unas declaraciones en las que dejaba la puerta abierta a investir presidente a otro miembro de Junts pel Sí en caso de que Mas optara por apartarse. Convergència considera que la apuesta de ERC a colaborar con Catalunya Sí que es Pot “no es más que un mensaje dirigido a quienes, siendo independentistas, dudan entre una lista o la otra”. De hecho, Artur Mas dejó claro el pasado martes que votar a la lista de Iniciativa y Podemos era un “no” a la independencia.

El otro aspecto que ha mostrado grietas en el seno de la candidatura de Mas y Junqueras es la incumplida promesa del Gobierno catalán de reformar la renta mínima de inserción después de que en 2011 dejaran de cobrar este subsidio 9.000 familias por los recortes de la Generalitat. Romeva aseguró que hay que impulsar esta reforma y enfocarla hacia una renta mínima garantizada de ciudadanía, una opción que Convergència ha criticado en numerosas ocasiones. Junts pel Sí prevé concretar estos aspectos en su programa electoral. Mientras tanto da argumentos a sus rivales de la izquierda.

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