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Fallece Xavier Carbonell, el pintor de Olot más internacional

La capital de la Garrotxa inauguró en enero una exposición que repasaba 50 años en los que había realizado más de 1.700 pinturas

El pintor Xavier Carbonell i Serra, nacido en Olot (la Garrotxa) en 1942, falleció ayer tras una larga enfermedad. Hijo de escultor Lluís Carbonell i Colom, se formó con su padre y en la Escuela de Bellas Artes de Olot, cuna de grandes artistas. Con un currículum artístico amplísimo y más de 1.700 obras en el que predominaban las líneas rectas, la luz, el color y el optimismo, ejercía de embajador de su tierra por todo el mundo donde exponía su obra, ya sea el Museo Comarcal de la Garrotxa, la sede del Comité Olímpico Internacional de Lausana (Suiza) o el Palacio Nacional de Bellas Artes de México. El alcalde de Olot, Josep María Corominas, lamentó ayer su pérdida “tanto para la ciudad, como para el arte, que ejercía de olotense junto a su mujer, la escultora Rosa Serra, allí donde iban”, además de ser “un gran representante de la Escuela Paisajista”.

Carbonell inicialmente cultivó el paisaje, le siguieron la arquitectura urbana, la figura femenina, las visiones de interiores y la naturaleza muerta. Las características principales en su pintura, el colorismo y un acusado sentido decorativista.

A finales del pasado enero la sala abierta del Museo de la Garrotxa acogió Xavier Carbonell. Una vida lligada a l’art, una exposición antológica sobre sus 50 años dedicados al arte, que mostró el largo recorrido de uno de los artistas olotinos más internacionales, con exposiciones desde Nueva York a Hong kong, pasando por Venecia, Bangkok, Buenos Aires, Luxemburgo, Viena y París. Su obra es objeto de estudio y explicación en más de una docena de libros.