Mas mantiene las elecciones del 27-S pese a la derrota de CiU en Barcelona

Trias no aclara ante la ejecutiva si continuará como jefe de la oposición en Barcelona

Artur Mas (d) consuela a Xavier Trias ayer, tras reconcer éste la derrota.
Artur Mas (d) consuela a Xavier Trias ayer, tras reconcer éste la derrota. JOSEP LAGO (AFP)

Convergència i Unió perdió el domingo la alcaldía de Barcelona por 17.000 votos pero este dato, así como la fuga generalizada de votantes del área metropolitana de Barcelona, ha bastado para que el partido reabra el debate sobre la conveniencia de mantener las elecciones autonómicas anticipadas previstas para el 27 de septiembre. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha anunciado este lunes ante la ejecutiva de su partido que no tiene la intención de modificar la convocatoria. Con todo, esta decisión despierta dudas tanto en Unió Democràtica como en los sectores más moderados de Convergència.

Los dos partidos que integran CiU se han reunido por separado por la mañana y conjuntamente por la tarde. En las primeras reuniones han evitado completamente el debate sobre si hay que convocar o no unas elecciones de alto riesgo a las que el propio Mas está intentando dar el carácter de plebiscito sobre la independencia. “Hoy no hemos hecho este debate ni lo haremos en este momento”, ha asegurado el secretario general de la federación, Ramon Espadaler.

Pelea por el voto independentista

Los partidos independentistas pelearon el domingo en la capital catalana para atraerse el máximo número de los 400.000 barceloneses que el pasado 9 de noviembre votaron a favor de la independencia en la pseudoconsulta impulsada por Artur Mas. CiU consiguió 158.928 votos, Esquerra Republicana 76.988 y la CUP otros 51.889. La incógnita está en saber qué pasó con los 113.000 restantes. Además de recordar que el censo de la consulta no coincide exactamente con el de las elecciones, los partidos soberanistas asumen que Barcelona en Comú, de Ada Colau, también se hizo con un buen puñado de votantes independentistas.

Posteriormente, al entrar a la reunión de la ejecutiva de CiU, el presidente catalán, Artur Mas, ha reabierto el debate. Al ser preguntado por si convocará las elecciones ha respondió: “Ya lo hablaremos”. Solo fue dentro de esta segunda reunión cuando Mas ha anunciado que no tiene intención de revisar el calendario.

En todos los encuentros se han analizado las grandes cifras de las elecciones municipales en Cataluña, que CiU ganó con 667.683 votos frente a los 529.350 de la segunda fuerza, el PSC. Eso sí, los dos partidos han sufrido importantes pérdidas que, en el caso de los nacionalistas se concentran en el área metropolitana de Barcelona, en favor de Esquerra Republicana e incluso de Ciudadanos.

Tanto el secretario general de CiU, Ramon Espadaler, como el número tres de la federación, el convergente Lluís Corominas, han admitido “preocupación” por la situación creada en la ciudad de Barcelona. “Nos preocupa la victoria de Ada Colau por muchos asuntos, tanto económicos como de programa y también en términos de proceso [soberanista]“, han admitido. Y es que la plataforma Barcelona en Comú, que integra a Iniciativa y Podemos entre otros partidos, defiende un referéndum de autodeterminación de Cataluña, pero dista de tenerlo entre sus principales prioridades.

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Ahora los nacionalistas se disponen a hacer acopio de todas sus fuerzas por si Mas decide finalmente mantener la convocatoria de las elecciones. En Convergència, el partido del presidente catalán, la cúpula apoyó por completo matener el calendario. “Hemos ganado las elecciones, le hemos sacado más de 130.000 votos al PSC, estamos donde estábamos”, resumía uno de sus principales dirigentes.

Las dudas de Unió 

No opina lo mismo Unió Democràtica, el socio minoritario de la federación, si bien las discrepancias no se han abordado directamente en la reunión de la ejecutiva. “El resultado en Barcelona ha sido como un despertador que nos debería sacar a todos del sueño independentista”, decía un dirigente democristiano por la tarde. Duran Lleida no ha respondido cuando se le ha preguntado por la conveniencia de celebrar elecciones. “Pregúntenle a Artur Mas”, dijo.

El resultado electoral es solo el principio de tres semanas que se prevén de infarto en el seno de CiU. Además del debate sobre la fecha electoral Unió afronta el 14 de noviembre una decisiva consulta interna para decidir si abraza o no el independentismo. Duran Lleida y sus seguidores rechazan nuevos acercamientos a un ideario que consideran ya cubierto por Esquerra Republicana aunque esto obligue a romper la federación CiU. El sector independentista de Unió, en cambio, creen que pueden ganar y provocar la salida de Duran. En cualquiera de los dos casos la fractura interna de Unió parece garantizada y nadie se atreve a descartar que la inestabilidad afecte a toda la federación.

Mientras CiU intenta lidiar con su propia crisis, las elecciones del domingo han confirmado un desplazamiento a la izquierda del conjunto del independentismo. CiU ha perdido 5,6 puntos de cuota de voto en Cataluña en favor de Esquerra Republicana y también de la CUP, formación de izquierda alternativa que ha sido el fenómeno revelación de estas elecciones en Cataluña. Sin embargo, los dirigentes de CiU descartan acuerdos estables con esta última formación.

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Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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