Chema Cobo: “Cuando todo sea transparente, nadie verá nada”

Cuatro décadas después de su primera individual en Buades, una muestra repasa en Cádiz el irónico universo del artista a través del diálogo entre viejas y nuevas obras

Chema Cobo entre sus obras 'Speek spook' (izquierda) y 'Words are overrated', en Cádiz.
Chema Cobo entre sus obras 'Speek spook' (izquierda) y 'Words are overrated', en Cádiz.eduardo ruiz

Hace 40 años un pintor veinteañero, impulsado por los vientos de Tarifa y la necesidad de contar historias, realizó su primera exposición individual en la galería Buades de Madrid, un espacio al que muchos aspiraban y pocos llegaban. Chema Cobo, uno de los andaluces que formó parte de la Nueva Figuración renovó entonces el panorama de la plástica en los 70, revisa ahora esas cuatro décadas de trabajo en Joking holes. Un pintor en la diáspora. 1975-2015. La muestra, que se inauguró este miércoles en el claustro de la Diputación de Cádiz, repasa los temas claves de su obra: jokers, Narciso, Alicia, máscaras, ventrílocuos y esos agujeros (holes) ante los que el espectador no sabe si se cuelan o resurgen las ideas. Distintas formas de acercarse a un concepto que siempre ha obsesionado a Chema Cobo: la disolución de la identidad.

El mundo de la no verdad me convence”, Chema Cobo

Son casi medio centenar de obras (47), de las que la mayor parte se expone por primera vez, con las que Chema Cobo (Tarifa, Cádiz, 1952) muestra otra visión de la pintura. "Para mí el mundo es zurdo, como yo, y veo las cosas al revés, como Alicia", puntualizó el artista este martes en Cádiz mientras daba los últimos retoques a la exposición en la que la obra nueva dialoga con algunas piezas clave como Sitting room nº 2, un dibujo que formó parte de esa primera individual en Buades.

"Ahora la distancia que tengo con los temas que me han preocupado siempre es mayor. La ironía conmigo mismo se ha afinado. Entonces, en 1975, era más ingenuo y eso se pierde con los años, pero creo que ayuda a ser más prudente. Aunque esa buena fe que teníamos al principio, algo casi utópico, resulta tan peligrosa que pavimenta el camino hacia el infierno", reflexiona el creador, consciente ahora del camino que ha recorrido e inmerso en el universo de sus holes con el que borra los límites entre figuración y abstracción y persigue la "vibración" de la pintura de Velázquez.

La obra 'Cell II' (2003) resume el universo iconográfico de Cobo.
La obra 'Cell II' (2003) resume el universo iconográfico de Cobo.

Holes y ventrílocuos son las dos series en las que Cobo, que reside en Alhaurín El Grande (Málaga), está trabajando desde 2011. "Los agujeros tienen algo de hipnótico. Surgieron en un momento de tedio vital en el que me daba la sensación de tener la cabeza llena de agujeros que no sé si sirven para que entren o salgan cosas. Entonces me planteé: ¿Cómo puedo pintar el tedio? Y me salieron estas capas de atmósfera vibrando. Durante este tiempo he pensado mucho en Velázquez, sin él no se entiende nada. Los pintores españoles tenemos una relación de puro escepticismo con la imagen, buscamos que la obra genere una ilusión, una atmósfera fantasmal como la que tiene Las Meninas", reflexiona el artista, muy influenciado por la cultura anglosajona y que siempre ha titulado sus obras en inglés.

"El inglés es la lengua franca, la lengua del imperio. Si hubiera nacido en el siglo I utilizaría el latín. Además, en inglés puedo jugar con las palabras con más facilidad porque el idioma me resulta más lejano. En inglés puedo hacer mejores juegos fonéticos y semánticos, pero mi pensamiento no deja de ser barroco andaluz", aclara Cobo, a quien le habría gustado ser ilusionista. "El mundo de la no verdad me convence", añade.

"Durante todos estos años he aprendido que en el arte no hay nadie imprescindible. Además, no creo que el arte redima a nadie de nada", sentencia Cobo mientras acaricia el pelo de marta de un minúsculo pincel con el que se dispone a restaurar un rasguño de la escultura Joker grande, de Los guardianes del deseo necesario. Serie de la que pueden verse tres piezas que la comisaria de la exposición, la periodista Amalia Bulnes, ha querido introducir para establecer un diálogo con las nuevas obras. "Hay piezas, como Cell II (2003), en las que Cobo hace un resumen de todo su imaginario. Está la figura del bufón, el joker; las piscinas en las que, al principio, se contempla Narciso y que, con los años, desaparece absorbido por el agua; la Alicia de Carroll y hasta los holes", comenta Bulnes.

'Out of the blue XII. Suddenly', de la serie Narciso.
'Out of the blue XII. Suddenly', de la serie Narciso.

Con el joker, el artista trata el tema de la transparencia y el juego en las relaciones humanas. "El joker, la máscara, nos ofrece la transparencia suficiente como para poder ocultarnos y seguir haciendo lo mismo que hacíamos antes. Algo que hacen muy bien los políticos", aclara Cobo.

El resultado de una charla con Chema Cobo es una larga lista de titulares, a cada cual más ingenioso, entre los que es bastante difícil elegir: "Siempre tengo la tentación de pintar lo inmaterial, lo que no se ve; porque lo demás, lo que se ve, es más mentira aún"; "Cuando todo sea transparente, nadie verá nada"; "La política ha sido siempre lo mismo: un juego de ocultaciones y medias verdades que beneficia a muchos, perjudica a unos pocos y beneficia mucho más a otros pocos"; "La reflexión en el arte es un topicazo, un prospecto para vender más"...

El artista, cuya obra forma parte de las colecciones del Metropolitan de Nueva York, el Museum of Contemporary Art de Chicago, el Reina Sofía de Madrid y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, entre otras, realizó su última gran muestra en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga en 2009. Joking holes estará abierta en la Diputación de Cádiz hasta el 5 de julio y, después, viajará por la provincia.

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