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Huguet dice que no hubiera dado más dinero a Spanair a partir de 2010

El exconsejero Joaquim Nadal asegura que la compañía era "la punta de lanza" contra la política de Aena

Joaquim Nadal durante la comisión.
Joaquim Nadal durante la comisión.

Josep Huguet, consejero de Innovación, Universidades y Empresa durante el Gobierno tripartito ha admitio que él no hubiera inyectado más dinero a la compañía Spanair a partir de 2010. Huguet, que comparece este viernes en la octava y última sesión de la comisión parlamentaria que investiga la quiebra de la aerolínea, ha explicado que desde su departamento se inyectaron 15 millones de euros entre 2009 y 2010 a través de la empresa pública Avançsa y que, tras aquella inversión, él era partidario de que no se aportaran más recursos públicos. “Buscad gente de fuera que compre la compañía”, ha asegurado que pidió a los promotores de aquella operación tras comprometer, en una segunda ronda, cinco millones de euros.

El exmandatario republicano ha criticado la gestión de la dirección de la aerolínea, de la que ha dicho que “podría haber sido francamente mejorable” y “se durmieron un poco”. En su opinión, fueron demasiado lentos tanto en la reestructuración de la compañía como en la búsqueda de socios internacionales. También ha arremetido contra parte de la burguesía catalana, a la que ha criticado porque muchos asistieron al acto celebrado en el IESE para defender más autonomía aeroportuaria y que, en cambio, renunció a dotar de recursos económicos a Spanair. “Pincharon. Hay una parte de debilidad por parte de ellos. Aquí hay gente que flojea y que cuando se ha de invertir, no invierte”. En resumen, Huguet tampoco ha reconocido errores. “Ninguno”.

Antes de Huguet ha comparecido el exconsejero de Política Territorial, Joaquim Nadal, quien ha vuelto a defender la participación del Gobierno de la Generalitat, del que él formaba parte, en el proceso de compra de la aerolínea Spanair en 2009. En su opinión, la operación –“promovida, querida e impulsada” primero por empresarios, después por instituciones empresariales como la Cámara de Barcelona y después por el Gobierno de la Generalitat y el Ayuntamiento-- tenía que ser “una punta de lanza” para “abrir un mercado que estaba cerrado por la política que desarrollaba Aena”, el gestor de la red de aeropuertos españoles, centrado en impulsar como hub español las instalaciones de Barajas.

En todo caso, Nadal ha subrayado su voluntad de "rehuir de la culpabilización" a Aena, Iberia y Vueling, de la caída de la aerolínea que presidió Ferran Soriano. Se refería a la política aeropuertaria y a las denuncias presentadas por las compañías ante la Comisión Europea por supuestas ayudas de Estado, que acabaron provocando que Qatar Airways descartara su entrada en el capital de Spanair.

Entonces, tras dar por imposible que el aeropuerto de El Prat se convirtiera en hub de conexiones internacionales como eran las instalaciones de Heathrow o Fráncfort, ha señalado que la Generalitat tenía el objetivo de asumir “el camino del medio” para captar vuelos intercontinentales, cuyo ejemplo era el aeropuerto de Milán. Fue con ese objetivo, ha señalado, que se había creado el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas (CDRA), en el que además de las administraciones catalanas también participa Aena y la Cámara de Comercio de Barcelona.

Despuès, tras ser requerido por los diputados ha señalado que "Spanair era un atajo para llegar a donde hemos llegado". En su opinión y tras conocer los estragos provocados por la crisis, ha afirmado que " con los datos de hoy probablemente era un operación prescindible y aplazable, pero entonces no".

Nadal ha destacado el consenso existente en el Gobierno tripartito que gobernaba la Generalitat y el entonces primer partido de la oposición, CiU, para dar apoyo a una operación que supuso la inyección de alrededor de 240 millones de euros de fondos públicos. “El primer partido de la oposición era consciente y estaban informados de todo”, ha explicado Nadal.

Tres años después de que la aerolínea cerrara, el exconsejero ha defendido la compra de la aerolínea al grupo SAS. “Era una operación viable, oportuna en términos de precio, perfectamente plausible. Tenía que fructificar”, ha indicado. Nadal ha insinuado que el objetivo de aquella compra no era que el empresariado que diseñó la iniciativa permaneciera siempre al frente de la compañía. La intención era que la compañía acabara en manos de un gran grupo después de sanearla, como se intentó con Lufthansa, Turkish Airlines, Etihad, Qatar Airways o NHA, entre otras. “La viabilidad económica se entendía como posible”, ha señalado.

Oriol Balaguer, exdirector de Aeroports de Catalunya de la Generalitat, ha señalado que en todos los informes que se barajaron antes de hacer la operación se contemplaban dos aspectos. Uno, el primero, "la complejidad y el riesgo" de asumir esa operación. Despuès, "la oportunidad" que representaba la posibilidad de adquirir la filias española de SAS.

Finalmente, el consejero de Economía en tiempos del Tripartito, Antoni Castells, ha defendido aquella inversión porque era de “interés estratégico de país”. Pese a la insistencia de las preguntas de los diputados del PP, ICV y Ciutadans, ha negado que se invirtiera en la aerolínea a sabiendas de que la inversión de la Administración, que llegó a superar los 185 millones de euros, se considerara “tirar el dinero”. “Creíamos que recuperaríamos el capital invertido”, ha señalado.

Está previsto que en la sesión de este viernes también comparezcan los exconsejeros del primer Gobierno de Artur Mas, Lluís Recoder y Francesc Xavier Mena, y los actuales consejeros Felip Puig y Andreu Mas-Colell.