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Adolfo Domínguez despide a otros 30 empleados en Ourense

La plantilla sostiene que planea el traslado de la producción a Madrid

La empresa seguirá recortando hasta “alcanzar un punto cero” de pérdidas

Adolfo Domínguez, SA continúa despidiendo personal en Ourense, cuna de la empresa familiar y sede, hasta el momento, de la matriz de la firma de confección. El viernes pasado, mientras los delegados sindicales constituían la mesa de negociación en las naves del poligono industrial de San Cibrao das Viñas, la empresa iba entregando a 30 trabajadores otras tantas cartas de despido individual sin previa comunicación a los afectados ni a sus representantes en el comité de empresa, según sostiene la CIG. El secretario comarcal de este sindicato, Etelvino Blanco, ha anunciado que denunciarán judicialmente la improcedencia y nulidad de lo que, en su opinion, es “un claro despido colectivo”, encaminado a “desmantelar la fábrica ourensana y trasladarla a Madrid”.

Ayer, en rueda de prensa, una de las trabajadoras despedidas, María Dopazo, tildó de “capricho de alguien de la familia” del modisto el traslado de la fábrica a un edificio adquirido por la firma en la capital española. Según Dopazo, la línea U se desplazará íntegramente a Madrid. “Nos habían avisado y nos ofrecieron irnos para allí o buscarnos reubicación en Ourense”, pero, apostilló, “sin explicar detalles de ninguna de las dos posibilidades ni esperar respuesta, nos entregaron la carta de despido, inesperada para todos”, informa Europa Press. Los trabajadores entienden que este despido, que afecta a empleados tanto de la línea U como de otras secciones de la empresa, y que acumulan entre siete y 17 años de antigüedad, evidencia un “cambio total” en la estructura empresarial de la firma.

La supresión de esta treintena de empleos sucede a la de otros 40 trabajadores ourensanos a los que fue despidiendo a lo largo del año pasado. Entonces, como ahora, la firma de moda justificó el recorte atribuyéndolo al plan de reestructuración encaminado a la “reducción significativa” de sus pérdidas que le permita “viabilizar la compañía”.

El goteo de despidos en Adolfo Domínguez ha sido incesante a lo largo de la última década hasta el punto de haber reducido a la mitad su plantilla ourensana, dejándola, según Blanco, con menos de 500 trabajadores repartidos en las tres naves del polígono industrial de San Cibrao “divididas y cada una con un comité de trabajadores diferente”. La CIG sostiene que con los despidos del viernes la empresa ourensana ha incurrido en una “grave vulneración” de la normativa vigente al no haber informado con antelación al órgano de representación de los trabajadores.

La dirección de la compañía apela a la “austeridad” emprendida en el año 2012. En la carta de despido, la empresa detalla que con la supresión de los empleos ahorra 632.884 euros de costes de personal que se suman a los 2,18 millones ahorrados “en gastos de explotación” en el ejercicio fiscal correspondiente a 2014. Informa también la sociedad de que desde 2012 redujo en 23 millones de euros sus gastos de forma que las pérdidas generadas por la bajada de las ventas “dejaron de aumentar” y serán de ocho millones de euros en Adolfo Domínguez, SA. Con estas cifras, la firma ourensana entiende que está “en el buen camino” aunque anuncia que será “inevitable” seguir aplicando medidas de recorte hasta “obtener un punto de equilibrio o resultado cero”.