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Un estudio dice que ser inmigrante afecta el rendimiento escolar

La Fundación Jaume Bofill pide más políticas de refuerzo en secundaria

La mera condición de ser inmigrante, independientemente de la lengua materna y la clase social, afecta los resultados educativos del alumno. Las desigualdades son un lastre para la mejora educativa en Cataluña. Estas son dos de las conclusiones a las que llega un estudio que ayer presentó la Fundación Jaume Bofill. El informe, dirigido por el sociólogo Xavier Bonal, analiza los resultados de los estudiantes catalanes en las dos pruebas PISA que han evaluado los conocimientos en matemáticas (2003 y 2012). El estudio muestra que Cataluña es la segunda región del mundo donde hay más diferencia de resultados entre chicos y chicas.

Bonal explicó que, de entrada, la comparativa entre ambas pruebas muestra que los resultados en Cataluña están “estancados” pero no son negativos: rozan la mediana de la OCDE. En 2012, los resultados de los estudiantes catalanes de quince años se situaban al mismo nivel que los franceses o ingleses. Sin embargo, se disparan las desigualdades educativas. Así lo muestra el índice ESCS que relaciona los resultados con el nivel socioeconómico y cultural de las familias de los alumnos. “Entre 2003 y 2012, esta variante condiciona un 23% más los resultados”, explicó el sociólogo. “Los países que han reducido las desigualdades son los que mejor desempeño han tenido”, afirmó Ismael Palacín, director de la Fundación.

Cataluña es la región donde hay más diferencia en el desempeño entre chicos y chicas

De entrada, el alumnado autóctono obtiene una mediana de 70 puntos más que el de origen inmigrante. Pero después de compensar las diferencias socioeconómicas y la lengua materna, la distancia se reduce hasta 41 puntos. “Hay un efecto neto del hecho de ser inmigrante. algo que debería ser estudiado”, aseguró Bonal. Palacín abogó por mejorar los planes específicos de apoyo al alumnado inmigrante, especialmente en secundaria. “Hay que mejorar el vínculo escuela familia”, pidió.

El Departamento de Enseñanza rechazó las conclusiones del estudio y defendió su programas para promover la equidad. En su día, Rigau achacó el resultado de las pruebas a la alta presencia de inmigrantes en las aulas y aseguró que Madrid el desempeño en PISA fue mejor porque había más “hispanoamericanos”. Precisamente el argumento que Bonal y Palacín ponen en duda. “No se puede identificar PISA con el sistema educativo”, dijo el departamento en una nota.

Otro dato es que, tras Luxemburgo, Cataluña es la región europea donde hay más diferencia en el desempeño en la prueba de matemáticas entre chicos y chicas. Son 22 puntos de diferencia. Desde Enseñanza aseguraron que en las pruebas de ESO del año pasado la diferencia solo fue de 5,3 puntos. Palacín pidió políticas que se diseñen currículos sensibles a las diferencias de género.