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Cabieces rechazó ir a una embajada antes de recibir la oferta de Kutxabank

La fiscal tenía los datos fiscales del exdelegado cuando le preguntó por Iberdrola

Mikel Cabieces rechazó una primera oferta de incorporarse a una embajada de España después de abandonar en enero de 2012 el cargo de delegado del Gobierno en Euskadi. El político socialista alegó razones de índole personal en atención al estado de salud de dos familiares muy próximos, uno de ellos su esposa, para rechazar la propuesta que le llegó desde los ámbitos del PP, según ha confirmado este diario. Esta salida profesional ofrecida sin éxito a Cabieces suponía la misma opción que aceptaron anteriores delegados del Gobierno en el País Vasco como ocurrió con Enrique Villar, primero, y Paulino Luesma, para iniciar una nueva etapa personal en plena vigencia del terrorismo de ETA.

En su decisión de permanecer en su residencia habitual de Portugalete (Bizkaia), Cabieces también valoró el nuevo escenario social y político que se abría con la renuncia de la banda terrorista a la violencia, según reconocen sus más próximos. “Tenía ganas de disfrutar de un período nuevo de libertad después de tanto tiempo con escolta”, admiten estas mismas fuentes. Fue entonces cuando recibió la primera propuesta para incorporarse a Kutxabank. Y es que Cabieces se resistió más de una vez a aceptar, primero de manera indirecta, el ofrecimiento que se le hacía de una salida profesional. “Al principio dijo que no porque no se veía en ese trabajo, aunque conocía perfectamente los temas de la Obra Social de su época de alcalde”, recuerdan. Finalmente, una llamada desde la presidencia de Kutxabank cerró su incorporación con una fórmula que el director de Recursos Humanos de esta entidad, Fernando López de Eguilaz, trasladó por orden de Mario Fernández al despacho laboralista de Rafael Alcorta.

Mikel Cabieces.
Mikel Cabieces.

Poco tiempo después, mientras Cabieces había iniciado una “necesaria inmersión” para actualizar sus conocimientos en Derecho después de 30 años de dedicación a la política activa, recibió también una propuesta profesional de Iberdrola. La compañía eléctrica dispone en su nómina de igualas y colaboradores profesionales a una amplia lista de profesionales ligados a los sectores político, financiero y periodístico, encargados de realizar informes puntuales sobre aspectos sociopolíticos y económicos. Varios de estos colaboradores son habituales en la junta general de accionistas de Iberdrola y en varios viajes promocionales de esta compañía.

Estos dos trabajos de que ha dispuesto Cabieces, reflejados puntualmente en sus declaraciones de la renta de los dos últimos ejercicios tributarios, carecen, no obstante, de relación alguna aunque es evidente que están motivados por la situación personal en la que se encontraba tras dejar la Delegación del Gobierno. Precisamente estas dos declaraciones de la renta de Cabieces permitieron a la fiscal Carmen Adán fundamentar una parte de su interrogatorio del pasado viernes al expolítico socialista ya que las había solicitado como parte de la instrucción. Adán se sabía la respuesta cuando preguntó a Cabieces si tenía otros trabajos profesionales además del conocido en Kutxabank y que había motivado la apertura de las diligencias. Pero Cabieces se negó a dar el nombre de Iberdrola al entender que si lo hacía podría perjudicar a la compañía al verse inmersa en un proceso que le es ajeno sin “querer ocultar nada porque todos los datos estaban consignados en su declaración”.

En la declaración de la renta de Cabieces también figuran otras actuaciones profesionales de mucha menor cuantía. Por otra parte, su abogado, Félix Rojo del bufete Urraza, conoce la existencia de “trabajos a particulares y conocidos” que no han supuesto ingreso alguno para su defendido habida cuenta de la relación que mantenía con estos clientes puntuales. Entre ellas, varias de carácter laboral como algunos casos de despidos cuya tramitación aún no ha concluido.

Finalmente, se supo este miércoles que el juzgado de instrucción número 4 de Bilbao, que lleva desde hace casi siete años la jueza Ana Isabel Álvarez Fernández, se ha hecho cargo de este caso. Álvarez Fernández, con categoría de magistrada, ocupa este juzgado desde marzo del 2008, cuando accedió a este puesto procedente del juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de la localidad asturiana de Piloña-Infiesto.