Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

IU vive en Córdoba una nueva crisis interna a cinco meses de las elecciones

La coalición renueva su dirección tras la dimisión en pleno de la anterior

El nuevo coordinador local de IU en Córdoba, Juan Antonio Romero, en el acto de su elección. Ampliar foto
El nuevo coordinador local de IU en Córdoba, Juan Antonio Romero, en el acto de su elección.

Hay una tradición no escrita en la agrupación cordobesa de Izquierda Unida que dice que antes de unas elecciones importantes se debe sufrir una crisis interna. Fiel a esta premisa, la coalición vivió la semana pasada su enésimo enfrentamiento soterrado entre el Partido Comunista y sectores más o menos rebeldes al aparato. El coordinador local de IU en Córdoba, Galileo Florido, dimitió el día después de los Reyes Magos, junto a cuatro de sus colaboradores, a solo cinco meses de las elecciones municipales. Su abandono responde a serias diferencias con el coordinador provincial y candidato a alcalde de la capital, Pedro García.

La dimisión evidenció la fractura que se ha abierto entre Florido y García en los últimos meses dentro de un conflicto entre las dos corrientes que, hasta hace poco, coexistían en el seno del PCE. Por un lado, el de un sector de militantes respondones de IU y por otro, el del llamado núcleo duro del PCA en Córdoba, representado por el senador José Manuel Mariscal, la consejera de Fomento Elena Cortés y la parlamentaria Alba Doblas.

Pero en el trasfondo de este conflicto político intestino también se dibuja la cada vez menor influencia de la coalición tras la irrupción de Podemos. Una crisis de poder que se evidenció con el fracaso de la inclusión de IU en el proyecto de Ganemos —impulsado por el padre de IU, Julio Anguita— como frente convergente de la izquierda en la ciudad. La coalición fue incapaz de enamorar al resto de formaciones que concurrirán bajo esa nueva agrupación de electores (Equo y Podemos, entre otros) sobre la necesidad de crear una alianza de partidos. De esta forma, una IU zarandeada por la negativa y cuestionada desde de la izquierda, se presentará en solitario en los comicios municipales de mayo, en Córdoba.

La tensión interna del proceso de divorcio con Ganemos ha agudizado las tiranteces históricas entre las distintas familias y se ha dejado sentir, finalmente, con la dimisión de la cúpula local. La salida de Florido y sus colaboradores provocó que ayer se reuniese el consejo local y eligiese a Juan Antonio Romero como nuevo coordinador local de IU en Córdoba. Romero está en la estela política de Pedro García y se ha mostrado dispuesto a trabajar por él de cara a las elecciones municipales.

Pero todavía es una incógnita si con este relevo se cierran las heridas nunca curadas del todo en el seno de IU. Porque cuando Galileo Florido anunció esta semana su dimisión, lo hizo cargando contra García y miembros de lo que llama “aparato” del partido, como Alba Doblas. Según el excoordinador local, García se alejó del plan trazado en la dirección de Córdoba ciudad que buscaba incluir en el proyecto a los colectivos sociales y a personas alejadas del aparato y de los organismo del partido. Queda por saber si esa seguirá siendo una premisa de la formación.

La marcha de Florido fue con un portazo en forma de carta de siete páginas destinada a la militancia cordobesa y donde se reflejan todas las tensiones internas y el impacto de las nuevas formaciones políticas en el ánimo de la dirección. La irrupción de Podemos en el panorama político tras las elecciones europeas, según el texto de la carta, fue uno de los factores de desequilibrio interno: “Comienza a desestabilizar nuestra organización a todos los niveles. Comienza un nuevo tiempo de improvisación que nos deja sin una orientación clara por parte de ningún órgano superior”.

En la misiva, asimismo, se ponen de manifiesto graves discrepancias internas, “improvisación constante” , “negativa al diálogo” e “incumplimiento de los acuerdos del consejo local” por los que se señala directamente al candidato a la alcaldía, Pedro García, a la secretaria provincial del PCE, Alba Doblas, y al senador José Manuel Mariscal. Florido explica que él y los cuatro miembros del consejo que firman la carta, se marchan de la dirección local “hastiados y decepcionados”.

Como ya pasó en 2007 con el plantón a la entonces alcaldesa Rosa Aguilar, Izquierda Unida se descabeza a pocos meses de unas elecciones municipales. La presente crisis se arrastra desde después de las vacaciones de verano, cuando ya Galileo Florido dimitió de su cargo en la dirección colegiada provincial. Por los mismos motivos que esgrime ahora: la falta de sintonía con García, y el incumplimiento de la hoja de ruta que se había marcado el partido de cara a las elecciones.

A Romero, le queda ahora recomponer la situación. “El consejo local es un órgano bastante amplio y esta mañana hemos encontrado una gran sintonía entre todos y no creo que vayamos a tener problema para continuar el trabajo en coherencia con las decisiones que se han tomado”, dijo ayer tras ser elegido coordinador.

¿Con la elección de Romero queda zanjada la crisis interna? Su respuesta es abierta. “El órgano ha solucionado, creo, esta situación de una forma en la que ha participado todo el mundo, en la que ha habido un consenso real y donde he visto un ánimo y una motivación común de todo el órgano para salir adelante y dar por zanjada esta situación que no deja de ser pequeña para una organización tan grande como IU”.

¿Izquierda Unida, más unida?

Con la elección de un nuevo coordinador local más en sintonía con la dirección provincial de IU, la figura de Pedro García parece reforzada. Él fue elegido coordinador local como una pieza de consenso entre las dos facciones que tradicionalmente han pugnado por el poder: el PCA y distintas corrientes locales. El coordinador provincial de IU considera que con la elección de Romero las heridas reabiertas en dirección local se cierran. “La organización sale con mucha unidad de esta reunión. Hoy se ha demostrado un respaldo total a las líneas políticas que algunos estamos planteando y un respaldo total al nuevo coordinador local al que le deseo todos los éxitos del mundo porque serán los éxitos de los cordobeses”, dijo García tras la reunión del consejo local.

Según García, en el debate “ha habido solo dos compañeros de la dirección colegiada anterior [Aleyda Collazos y Bartolomé Caballero] que han explicado por qué han dimitido”. Seguidamente, se ha procedido a la votación para elegir al nuevo coordinador tras un brevísimo debate. Juan Antonio Romero ha sido el único que se ha postulado al cargo. Romero, profesor universitario, tiene una larga trayectoria en IU y en el Partido Comunista andaluz. Pertenecía al consejo local de la coalición de izquierdas en Córdoba por lo cual podía ser elegido coordinador. Romero ha sido elegido por 19 votos a favor y cuatro abstenciones.

Sobre las dimisiones de sus compañeros, zanjó: “Yo solo hablo de los temas de Izquierda Unida en los órganos de dirección de Izquierda Unida”.