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Lliure in love

Un recital de textos de amor de Shakespeare abre la temporada del teatro

Un momento de la velada en el Lliure.
Un momento de la velada en el Lliure.

“O spirit of love, how quick and fresh art thou!”. Valga la frase del duque Orsino en Twelfth Night/ Noche de reyes para describir la estupenda velada shakespeariana de anoche en el Teatre Lliure de Montjuïc, que servía para arancar la temporada en ese espacio (en el Lliure de Gràcia ha abierto otro homenaje a Shakespeare, Victòria d'Enric V, una particular versión de Pau Carrió de Enrique V).

La sesión de anoche, en función única y orquestada por Lluís Pasqual, se titulaba Love Shakespeare y se anunciaba como una lectura de textos de amor del Bardo —fragmentos de obras y poemas— dichos o cantados por actrices (6) y cantantes (4), todas mujeres, en traviesa inversión de lo acostumbrado en época isabelina que era que los papeles femeninos los encarnaran hombres y muchachos. El acto contaba, eso sí, con tres músicos (masculinos) que tocaban en directo en escena, y tuvo una sorpresa también masculina al final... La velada, con grandes y bellas frases garantizadas (“cuando un corazón está en llamas da más luz que calor”, “los ojos de las mujeres aún lucen con los fuegos de Prometeo”) resultó deliciosa gracias en buena medida a la calidad y entrega de las actrices protagonistas (sin olvidar a las cantantes y los músicos), que no se limitaron a leer sino que interpretaron sus textos, y especialmente a la simpatía que derrochó una Rosa Maria Sardá en estado de gracia que además de recitar hizo de maestra de ceremonias.

La alternancia de textos recitados  y cantados hizo aún más bonita la experiencia, que el público que llenaba la sala grande del Lliure siguió encandilado, prendido a cada intervención, en ese estado de indefinible elevación que provoca la palabra de Shakespeare, y más si habla del amor. El recital arrancó (tras mostrarse en el escenario un texto de Borges sobre Shakespeare) creando clima con la cantante María Hinojosa, apoyada por un clavecín, interpretando If music be the food of love de Purcell, con letra del coronel Henry Heveningham, inspirada en la famosa primera línea del texto del duque Orsino “if music be the the food of love, play on”. La Sardà se adelantó luego para enmarcar con unos primeros fragmentos la velada, explicar el juego de la noche y prometer con pillería que al final habría “chicos. Emma Vilarasau (Benvolio) y Laura Conejero (Romeo) hicieron una escena de Romeo y Julieta, a la que se añadió la propia Sardà como Mercutio. Siguió un intenso diálogo entre los dos amantes (Conejero y Laia Marull), con algunas de las más hermosas palabras sobre el amor de Shakespeare (la luna inconstante, las alas del amor, esas cosas).

El Soneto 145 musicado con chelo, piano y batería y cantado por Judit Neddermann dio paso a una escena de Troilo y Crésida, con de nuevo Conejero —ahora como chica— y Mercè Sampietro, que acabó con un beso en la boca. Por su parte, Míriam Iscla y Laia Marull interpretaron un divertido fragmento de Como gustéis en que Rosalina hace alarde de escepticismo en materia amorosa (“todo mentiras, nunca, nunca un hombre ha muerto de amor”). Maika Makovski interpretó entonces con guitarra eléctrica un diálogo de Ofelia y Polonio en Hamlet (“tu príncipe es peligroso”). Muy divertida fue la escena entre Titania-Vilarasau y Lanzadera (Bottom)-Sardà.

Una Rosa Maria Sardà en estado de gracia condujo la velada

La velada se fue ensombreciendo con penas de amor hasta llegar a Otelo, cuya escena culminante de violencia doméstica (“It is the cause”) interpretaron Vilarasau (el moro) y Marull. Lídia Pujol, descalza, cantó estremecedoramente el Soneto 147 y Sampietro recordó ( Trabajos de amor perdido): “Sois locos si renegáis del amor “.

Sardà presentó entonces, en el tramo final a los “chicos” prometidos. Resultaron ser nada menos que unos jovenes Ben Kingsley e Ian Mckellen, en una filmación batallando con Shakespeare durante un workshop con el director John Barton, cofundador de la Royal Shakespeare Company...

     En suma, maravilloso Lliure in love.