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Detenido en Santander el presunto pederasta de Ciudad Lineal

El hombre, español de 42 años, secuestró a cinco menores y lo intentó con otras tres

Detención del presunto pederasta.

La Policía Nacional ha detenido a un hombre sospechoso de ser el pederasta de Ciudad Lineal (Madrid) en el marco de un dispositivo policial desplegado tras meses de investigación, según ha informado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en rueda de prensa. El sospechoso, Antonio O. M., ha sido apresado en Santander (Cantabria) a las 7.37 de este miércoles y la policía le atribuye cinco secuestros de menores y abusos sexuales consumados y tres tentativas, todos de niñas de entre 5 y 11 años, según ha relatado el ministro.

El detenido es de nacionalidad española, tiene 42 años "aunque aparenta menos edad" y un "dilatado historial delictivo, con antecedentes en secuestro, detenciones ilegales, robos con violencia e incluso una condena a siete años de cárcel por abuso sexual de una niña de seis años", ha explicado Fernández Díaz. En la cárcel estuvo preso en los años noventa.

El presunto pederasta de Ciudad Lineal tenía fijada su residencia habitual en la capital. Se había desplazado a Santander en las últimas semanas, al domicilio de un familiar, para "quitarse de en medio", según fuentes policiales. Llegó a dormir en el coche para esquivar una posible vigilancia.  Antonio O. M. se había dedicado a la compraventa de coches y tecnología, era aficionado al culturismo y a las artes marciales, y tenía relación con el crimen organizado, ha informado el ministro Fernández Díaz. Fuentes policiales le describen como un "auténtico depredador".

Detenido en Santander el presunto pederasta de Ciudad Lineal pulsa en la foto
Mapa del pederasta de Ciudad Lineal 

El ministro ha confirmado que las agresiones se producían contra menores con las que no tenía ninguna relación y con las que contactaba en parques o zonas de ocio habituales de menores, factores que complicaron una investigación "muy compleja" y "sin precedentes", ha recalcado el ministro. El detenido actuó en la zona noreste de Madrid, en los distritos de San Blas, Ciudad Lineal, Moratalaz y Hortaleza, y en el municipio de Coslada. Finalmente, ha sido arrestado esta mañana en Santander y está siendo trasladado a Madrid.

El presunto pedófilo fue arrestado en Santander y vivía en Madrid

Según la investigación, que dirige el Juzgado de Instrucción número 10 de Madrid y permanece secreta, trasladó a una de las menores a una vivienda deshabitada de su familia. En otros casos utilizó descampados y diferentes vehículos, a los que tenía acceso por sus relaciones comerciales con una compraventa. De hecho, dos de los coches presuntamente utilizados se ofertaba en páginas de Internet. La policía sigue investigando porque una de las menores atacadas ni siquiera había contado los hechos a su familia.

“Se ha demostrado la participación del detenido en cinco hechos consumados y tres tentativas durante el último año. Atacaba en todos los casos a niñas de entre cinco y 11 años de escaso desarrollo físico. En el entorno de zonas recreativas de menores, parques y establecimientos de golosinas y atacaba a niñas con las que no tenía relación previa ni sometía a vigilancia. Un pederasta no preferencial, según el argot", ha explicado Fernández Díaz.

Antonio O. M.
Antonio O. M.

“Cuando conseguía que le acompañasen a su vehículo o a sus viviendas que variaba en cada ocasión o las trasladaba a descampados cercanos. Actuaba en zonas que conocía y evitando zonas de cámaras de seguridad. Su control de impulsos le permitía preparar sus crímenes, narcotizando a sus menores. En alguna ocasión las trasladaba a una vivienda desocupada que la policía sospecha que pertenecía a su familia donde practicaba sus agresiones durante horas. Su frialdad les llevaba a lavarlas con agua o a ducharlas en la vivienda”, continuó el relato el ministro.

Al secuestrador se le atribuyen así al menos cinco secuestros de menores, pero hasta ahora solo eran conocidos públicamente tres, con posibilidad de un cuarto. La primera señal de alarma sonó el pasado 10 de abril, cuando una niña desapareció en su trayecto a una tienda de chucherías cerca de un parque del distrito de Ciudad Lineal. Este hecho se produjo sobre las 20.30 y la niña estuvo desaparecida durante cinco horas. Apareció, ya entrada la madrugada, desorientada, cerca de una boca de metro. La policía se encontró entonces con un hecho muy extraño: la niña había sido drogada y su cuerpo había sido lavado, por lo que no aparecían rastros de ADN. La policía comentó en ese momento que se trataba de un caso puntual, que no tendría por qué repetirse, y así pensaban también algunos expertos.

Pero el 17 de junio el caso se repitió. Esta vez la víctima era una niña de origen chino que jugaba en la calle, en el exterior de una tienda que regentaban sus padres. La niña, que también fue secuestrada a la caída de la tarde, estuvo desaparecida durante cuatro horas. Y había sido igualmente drogada. Fue ingresada en un hospital, donde permaneció unos días.

El patrón de conducta del pederasta se repetía en casi todos sus términos: la niña era abandonada a varios kilómetros de distancia del lugar donde había sido secuestrada, había sido drogada y posteriormente lavada, y había permanecido durante algún tiempo en un local o un domicilio.

El ministro destaca la "frialdad" del detenido, que lavaba a las víctimas para borrar su rastro

Establecido ya como un caso excepcional, que ponía en estado de alerta a la policía, se supo que pudo haber un antecedente en septiembre de 2013, cuando fue raptada una niña negra en condiciones parecidas. La policía, sin embargo, no ha terminado por incorporar este caso al currículum del pederasta porque la menor apenas recuerda lo sucedido.

El tercer (o cuarto caso) se produjo el viernes 22 de agosto. Puede hablarse, por tanto, de una frecuencia de algo más de 66 y 68 días entre un suceso y otro si se atiende a los tres últimos sucedidos en Madrid. Ese día, una niña de madre dominicana se despista de su abuelo en un parque y cae en manos del pederasta. Son algo más de las 18.00 horas. Aparece casi una hora después, en un descampado entre dos autovías. Esta vez la niña no ha sido drogada ni lavada, ni ha sido conducida a un domicilio. La menor manifestó en su declaración que un hombre hizo “cosas feas” con ella, aunque antes pararon en un establecimiento, donde la imagen del pederasta no fue grabada.

Sin embargo, en esa ocasión se logró una primera imagen mala del vehículo del sospechoso, lo que aceleró una investigación de la que el ministro ha destacado su grado de dificultad. "Ningún cuerpo policial se había enfrentado a un hecho de esta complejidad", ha señalado.

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