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Multas por 20.000 euros a los vecinos que salvaron los árboles en Sarria

La Plataforma polo Río tacha de “represivas” las sanciones de la Subdelegación del Gobierno

La Guardia Civil cachea a un miembro de la Plataforma Sarriana polo Río después de desalojar la isla fluvial de O Toleiro.
La Guardia Civil cachea a un miembro de la Plataforma Sarriana polo Río después de desalojar la isla fluvial de O Toleiro.

Han ido llegando en sucesivas oleadas a diferentes vecinos a los que, en algún caso, ni siquiera se les pidió el DNI para su identificación. La Subdelegación del Gobierno en Lugo castiga de momento con 35 multas de entre 500 y 800 euros, y que en total suman 20.550, a algunas de las personas que salieron a la calle para defender la vida de los 178 árboles del Malecón de Sarria. En principio, gracias a ellos, buena parte de los alisos que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, otro organismo del Gobierno central, pretendía talar dentro de plan de encauzamiento del río se han salvado. Pero el fracaso parcial del proyecto oficial, cuya legalidad es puesta en duda por los vecinos y ha llegado incluso en forma de denuncia a la Comisión Europea, es contestado desde arriba, según los afectados, con estas sanciones económicas.

Los miembros de la Plataforma Sarriana polo Río, un colectivo cívico que intenta mantenerse “al margen de cualquier bandera política”, entienden que el aluvión de expedientes sancionadores, meses después de que la Guardia Civil disolviese la concentración en la isla de O Toleiro (donde varias personas llevaban semanas encadenadas a los árboles para evitar la tala), es una medida “represiva”. Las multas se justifican en diversas causas. Las hay, según un representante de este movimiento que nació de manera espontánea a finales de 2013, por echarse al río para evitar el derribo de la pasarela a la isla, todavía nueva, para ser sustituida por un puente mucho más aparatoso que disgustaba “a todo el mundo”. Al ver que comenzaban las obras, reunieron rápidamente las lanchas que pudieron (la mayoría, las compraron en una tienda china de allí al lado) y remaron incluso con las manos hasta situarse bajo la pasarela.

La Subdelegación del Gobierno achaca esta “infracción grave” a nueve vecinos. Pero también multa a otros 16 por el momento del desalojo de O Toleiro, el 25 de marzo, en el que no hubo altercados y solo uno, según los afectados, tuvo que ser sacado en volandas por los agentes. Además, cuatro mujeres recibieron sanciones por impedir la tala de cuatro árboles amenazados por la motosierra junto a la llamada Ponte Ribeira.

El resto de las multas, explica la plataforma, tienen que ver con la “única” concentración para la que no se pidió permiso. De hecho, el colectivo (que ha recurrido las sanciones y ha abierto una cuenta mancomunada en el Sabadell Gallego y un sistema PayPal en su web para recabar ayudas) evita llamar manifestación a aquel acto: “La impotencia, la desesperación por el desalojo y el comienzo brusco de las obras hizo que aquella tarde la gente saliese a la calle de forma pacífica sin que nadie la convocase”, comenta este portavoz. “Nos juntamos sin más, y ahora nos vienen las multas por los tremendísimos delitos” de “acudir” a protestar o “hacer fotos y vídeo” del acontecimiento para luego colgarlos en Internet.

La Administración les advierte en sus notificaciones que esas infracciones consideradas “graves” por la ley de seguridad ciudadana son “sancionables con multa desde 300,52 hasta 30.050'61 euros”. “Creíamos que se podían expresar libremente las ideas. ¿Resucitó Franco y no nos enteramos?”, se pregunta la Plataforma en una nota. Y avisa: “No retrocederemos frente a las presiones”.