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La ‘cançó’ retoma el Principal

El triple lleno de Obrint Pas en su despedida refleja la fuerza de todo un movimiento cultural

Una imagen del concierto de Obrint Pas en el Teatro Principal de Valencia el día 22 de mayo.
Una imagen del concierto de Obrint Pas en el Teatro Principal de Valencia el día 22 de mayo.

La gira de despedida del grupo Obrint Pas culmina este fin de semana en el Teatro Principal de Valencia con tres conciertos acústicos seguidos. Tres llenos consecutivos. Tres motivos de orgullo para  esta banda de Benimaclet -uno de los barrios culturalmente más activos actualmente de Valencia- que apenas ha podido actuar en su ciudad y que ha tenido que esperar casi un año y medio para poner el broche de oro a un brillante historial en el principal auditorio histórico de la capital, del que la música en valenciano ha estado prácticamente ausente en las últimas décadas.

"Este no iba a ser un concierto de despedida", confiesa Xavier Sarrià, "sino un concierto especial, en acústico, que queríamos grabar como síntesis de otros conciertos que hemos hecho en este formato a lo largo de los últimos años". Pero, consciente de la fuerza simbólica que tiene, querían que "fuera en el centro de Valencia, en el Teatro Principal, y hemos esperado hasta que eso ha sido posible", añade. La confluencia de todos esos elementos hace de estos conciertos algo muy singular.

Se trata de un hito si se tiene en cuenta, además, que han ampliado los dos recitales previstos inicialmente a un tercero tras alquilar el teatro y agotar las entradas a las pocas horas de ponerse a la venta.También las entradas del tercer concierto se acabaron enseguida, pero no se podía ampliar más, porque, aclara, "hemos implicado a mucha gente, hay muchas colaboraciones". Por el escenario pasan desde Al Tall a Pep Gimeno el Botifarra o Miquel Gil a una coral infantil, y otras sorpresas que el público va conociendo sobre la marcha y Sarrià prefiere no detallar.

Las canciones del grupo se convierten así "en versiones tratadas desde el punto de vista de la música de raíz". Por eso la instrumentación es "muy diferente" de la habitual: laúdes, viola de roda, percusión tradicional... "Es un homenaje a nuestras raíces, a la música valenciana y mediterránea que ha formado parte de nuestra cultura", explica el músico valenciano.

Seguirem, se llama la larga gira de despedida que ahora cierra una trayectoria de veinte productivos años y que, como mínimo, justifica el título en la continuidad que Obrint Pas ha tenido, tiene, y probablemente tendrá, a través de una generación de músicos y bandas que han tomado buena nota de sus enseñanzas e iniciativas.

El sold out del Principal no es solo la muestra de un triunfo personal de la banda que dirigen Xavi Sarrià y Miquel Gironés, sino el de un movimiento cultural, combativo y creciente que ha ganado espacios, presencia y visibilidad en el País Valenciano a pesar de la distancia y el olvido marcados desde la mayoría de las instituciones.

Baste recordar, como hace el último número de la revista Saó dedicado a La normalitat de la música en valencià, lo que en un sentido global se conoce en la tierra de Obrint Pas como cançó, que tan solo hace diez años, un buen puñado de músicos y cantantes se encerraron en el Palau de la Música de Valencia, donde, recuerda Rafa Xambó, no habían tocado nunca, para reivindicar una visibilidad que se les negaba.

De allí al concierto de Obrint Pas en el Teatro Principal de Valencia hay un salto formidable, en cantidad y calidad de creadores e intérpretes, así como de proyección exterior. Desde el Chile de Felíu Ventura al Japón de Obrint Pas, la nueva música en valenciano viaja por el mundo y recoge el testigo de quien, como Raimon, volvió a llenar el Olympia cincuenta años después.

Precisamente este viernes la Acadèmia Valenciana de la Llengua rendía un homenaje institucional, hace poco tiempo impensable, a la Nova Cançó en una jornada que ha reunido a músicos como Manolo Miralles, Maria Carme Giráis, Paco Muñoz, Lluís Miquel, Pau Alabajos o el mismo Xambó. Buen conocedor del fenómeno, Josep Vicent Frechina aprovechaba para reafirmar en la Acadèmia el buen momento que vive la música en valenciano y destacar que la falta de reconocimiento oficial "se ha visto recompensada por la memoria popular, un recuerdo colectivo que en unos años difíciles permitió "el acceso a la cultura a través de la canción, visualizar la lengua y reforzar la autoestima del país".