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“Si el fútbol fuera racional, el Deportivo estaría cerrado”

Cien días después de su llegada a la presidencia se ha hecho una composición de lugar

El presidente del Deportivo
El presidente del Deportivo

La sede del Deportivo es un piso añejo de aroma setentero en el que los Teresa Herrera yacen por las esquinas y un documento firmado por Alfonso XIII por el que concede el título de “Real” a la entidad se exhibe sin mayor pompa en un oscuro pasillo. Constantino Fernández Pico (A Coruña, 1966) se presta a la charla ante un retrato del abuelo del actual rey. Le desagrada ese manga por hombro, pero asume que, puestos a ordenar, tiene otras prioridades. Cien días después de su llegada a la presidencia del Deportivo se ha hecho una composición de lugar.

Pregunta. ¿Qué le ha llamado la atención de su inmersión en el fútbol?

Respuesta. Acostumbrado a la actividad empresarial, y pese a ser de los cumplidores, me sorprendió que te cae una etiqueta de estar en un mundo más caco. El fútbol no tiene buen cartel, hay una prevención, pero si veo que me cambia me iré. Vamos hacia un modo de gestión con planteamientos más rigurosos, quizás porque llega otra generación. La idea de deudas e impagos no beneficia al fútbol español para internacionalizarse. Y es preciso hacerlo.

P. Hay clubes que se lamentan por competir contra entidades endeudadas que acceden a futbolistas a los que ellos no llegan por mantener ese rigor. ¿Entiende sus quejas?

R. Podría hacerlo si esto empezase ahora, pero hay que verlo en perspectiva, se hinchó una burbuja y hay que bajarla. Ahora el control presupuestario es intenso y la relación con la Liga en ese sentido es casi diaria. Gastamos según los ingresos. Otra cosa es la deuda, pero hay que pagarla. No vería justo que se hiciera una cuenta distinta de la de empresas que debiendo menos tienen que cerrar. Ahora la primera línea de nuestro dictado empieza con lo que hay que pagar. Eso ya no lo tenemos. Toca austeridad, rigor y creatividad.

P. ¿Valió la pena la fiesta para deber 160 millones?

R. La factura es tan grande como lo conseguido, pero otros gastaron y no lograron nada. Es un debate infinito. Estoy muy satisfecho por lo vivido y, ojo, el Deportivo es un campeón de Liga y se trata de un valor de marca para trabajar sobre él. Tampoco creo que toda la deuda sea por buscar los títulos más que por una gestión incorrecta. Si se hubiese entrado antes en concurso...

P. ¿Fue ese el gran error de Lendoiro?

R.Uno importante, pero para mí el mayor fue perder la centralidad respecto al entorno, a los partners financieros o al mundo político. Ir tarde al concurso ayudó a incrementar la deuda. Se compara nuestro convenio con el del Celta, pero la diferencia es el momento. Las posibilidades eran otras.

P. Lidera una empresa, Altia, que ha crecido desde la discreción. ¿Por qué se mete en este lío? ¿Valoró que le pudiese perjudicar?

R. Son dos mundos que intento separar. En algún caso me abrirá caminos y en otros me los cerrará. No tenía una solución mágica ante esa duda. Muchos empresarios me preguntan que hago en esto. Y les contesto: me hace ilusión, me gusta y creo que lo puedo hacer bien. Soy más del Deportivo que del fútbol. No optaría jamás a una posición de este tipo en otro club o deporte. Y empresarialmente no me parece que el Deportivo sea una tarea complicada.

P. ¿Por qué?

R. La facturación no es elevada, los ingresos llegan de sitios muy concretos, los clientes vienen, no como en mi actividad que nada llega así de automático. En cuanto a patrocinios y televisión una vez que lo cierras es un marco que queda para muchos meses. ¿Cuál es la complejidad? Es una empresa de sentimientos y la pelota entra o no y eso afecta a las cosas. Generamos interés mediático, pero eso no tiene porque afectar a nuestros procesos. Eso también es el fútbol. Si fuera algo racional, el Deportivo estaría cerrado.

P. ¿Cree que si Lendoiro hubiera seguido en el club este habría desaparecido?

R. Estaría en serios problemas. Con Hacienda estaba todo muy complicado. El pasado verano aún creía que Augusto iba a ser capaz de reinventarse. Entonces me pidió que le acompañase, me expuso su idea, ahondé en ella y le dije que no podía ser cómplice. La parte deportiva era salvable, que no es poco en un club de fútbol, pero el resto yo pensaba que estaba hecho unos zorros. Ahora tras verlo en directo ya no le digo nada...

P. ¿Se vio obligado a plegarse a Hacienda?

R. No. Pero una relación entre el que debe y el que le deben nunca es igualitaria, sobre todo si este tiene capacidad para ejecutar embargos. Hubiese querido una negociación conjunta, no tener 34 años para pagar o plazos más ligeros al inicio y más pesados después, pero entré al partido en el minuto 85 y marqué el gol en el 93. A cualquiera se le ocurre un acuerdo mejor. El problema es el de enfrente, que quiere cobrar y lo que se le debe no es una broma. Ahora nos gustaría cerrar cuanto antes el acuerdo con los bancos. Y quedaría el de la Seguridad Social.

P. No le gustaba el convenio de acreedores que promovía Lendoiro y se firmó.

R. No es que no nos gustase, es que necesitábamos un acuerdo con los mayores acreedores, no imponerles algo e ir en contra de quien debes cien millones y te puede embargar o poner condiciones más difíciles para pagar la otra parte que estaba por negociar. De ahí lo de negociar todo junto.

P. ¿Cree que Lendoiro fue en esa línea porque siempre supo que se iba?

R. No estoy seguro. Creo que le motivaba que el juez no calificase el concurso. Y estoy convencido de que no hubiera tenido problemas, pero debió valorar que corría un riesgo importante y buscó una quita del 33 %. 2013 se tenía que haber dedicado a alcanzar un acuerdo sobre la deuda privilegiada con Hacienda y los bancos y convertirles en cómplices de algo que les interesa. Les conviene que tengamos buen equipo y ascendamos para poder pagarles.

P. ¿Valora la opción de pedir algún tipo de responsabilidad a los anteriores gestores si la due dilligence concluye que su gestión fue lesiva para el club?

R. Nunca como un ajuste de cuentas, pero si hay posibilidad de beneficio para el Deportivo lo haría. A ver que sale de ahí. En dos semanas lo sabremos. Quiero mirar adelante y escribir nuevas páginas, pero si se trata de algo importante no se puede pasar a la siguiente. Eso sí, en el caso de la liquidación tardía de impuestos y retenciones de finales de enero le voy a hacer la cuenta en la mano al responsable de eso. No lo va a pagar el Deportivo. Son casi 40.000 euros por algo que me parece mal e innecesario.

P. Llegaron con problemas de tesorería y están al día. ¿Han puesto dinero?

R. Por ahora no. Entramos el 22 de enero y no había para acabar ese mes, pero lo logramos y vamos a llegar junio tratando de no gastar de los abonos de la próxima campaña, que van a salir a la venta. En la parte administrativa nuestra masa salarial va a ser la misma o menor que antes y el fútbol base se va a autofinanciar.

P. ¿Está abocado el Deportivo a vender a sus promesas?

R. Por obligación no, pero seguramente ocurra aunque no está nada presupuestado. Lo que hay, sin duda, es que cumplir unos pagos periódicos.

P. ¿En los fichajes de futbolistas firma u opina?

R. Las dos cosas.

P. ¿Qué futbol le gusta?

R. El de los resultados. Soy resultadista y no lo oculto. Me gusta la frase de Emilio Botín que dice “lo que cuentan son las cuentas y todo lo demás son cuentos”. Soy muy de cuentas y resultados. Nuestro equipo este año tiene un mérito tremendo.

P. ¿El listado de accionistas del Deportivo será público? ¿Sabe dónde está?

R. Pues no sé si existe físicamente o en digital, no he tenido la curiosidad en estos cien días. Queremos normalizar lo referido a los accionistas, que puedan facilitarse los trámites para que los títulos de los fallecidos pasen a los herederos y actualizar el listado.

P. ¿Por qué el presidente del Deportivo no debe tener dedicación exclusiva y remunerada?

R. Es una convicción. Marcamos los criterios, las directrices, las grandes relaciones y luego unos profesionales que trabajan en el club. A la hora de la verdad le metes horas, pero el hecho de no cobrar ayuda a pagar la deuda, es un gasto que se ahorra. Aún así una de las cuestiones que pedía Hacienda en el convenio era que el Consejo no cobrase y lo hemos quitado no por nosotros sino por si alguien llega en el futuro y lo ve de otra manera.

P. En su ámbito profesional dirige una empresa con 800 trabajadores que no cesa de crecer. ¿Por qué cree que triunfa?

R. Me considero muy trabajador y relativamente brillante sobre todo a la hora de hacer equipos, motivarlos y dirigirlos. Lo mejor que hago es rodearme de gente válida. Enfoco hacia lo positivo y avanzo.

P. Usted fue entrenador de baloncesto…

R. Lo sigo siendo, ¡Lo que pasa es que ahora no tengo equipo! Me considero entrenador. El deporte me ha ayudado para luego dirigir gente en la empresa, tomar decisiones, motivar, leer las situaciones y actuar sobre ellas. Se puede mandar, pero hay varios estilos. Soy de equipo, pero si hay que decidir lo hago y asumo el riesgo de fallar o ser criticado. Lo peor en la vida es no decidirse.

P. ¿Acabará en la política?

R. Puede descartarlo. No sería un buen político porque no tengo vocación de servicio público. Además, nunca he ido a un mitín, antes cuando los había.

P. Sigue habiéndolos.

R. Ah, ¿sí?

 

 

La difícil gestión de las entradas de Lugo

Durante los meses previos a su elección Constantino Fernández reclamó mayor cercanía al accionista y abonado del Deportivo y anunció que tener esa condición serviría para tener más derechos que los de acudir a los partidos de fútbol. Está por concretar como sustanciará ese punto, pero a las primeras de cambio se ha encontrado con un descontento ocasionado por el reparto de las entradas para presenciar el Lugo-Deportivo de la semana pasada. Muchos integrantes de las peñas o simplemente amigos o conocidos de estos tuvieron más sencillo el acceso a esas butacas que socios que acuden desde hace décadas cada domingo a Riazor. La Federación de Peñas comercializó unas 2.500 entradas vendidas por el propietario de la nueva grada del Ángel Carro y el Deportivo 800 que le cedió el Lugo. “Era un caso singular porque debe ser el único estadio de España en el que una parte es propiedad de una empresa privada”, justifica el presidente del Deportivo. La Federación de Peñas compró esas entradas antes de Navidad. “No se sabía si el partido iba a tener la expectación que luego tuvo”, matiza Fernández.

El problema surge cuando las 800 entradas que recibe el Deportivo se llevan a las taquillas de Riazor de forma inopinada apenas media hora después de anunciarlo por la página web. Alguna filtración provocó que ya hubiese gente esperando para adquirirlas. El malestar creció. “El problema es que no teníamos entradas suficientes y la insatisfacción estaba asegurada –argumenta el presidente del club coruñés- porque había peticiones para vender 7.000 entradas en A Coruña. Pensamos en todas las opciones para sacar las 800 a la venta, al día siguiente había partido contra la Ponferradina y valoramos que si se juntaba una enorme cantidad de gente se podía generar un serio problema. Pensamos en la venta por Internet, pero se quejarían los que no manejan la red. Al final decidimos venderlas anunciándolo sin casi tiempo”. De esas 800 entradas el club destinó la mitad a atender compromisos. Uno de ellos con los Riazor Blues. El Deportivo anunció en una nota pública que atendería su “única solicitud de la temporada” y recalcó en ella que ese colectivo accedería a los tickets “previo pago”. “Recibieron 200 entradas, otras 200 fueron para compromisos con patrocinadores, empleados y jugadores en los que además hubo que recortar y las 400 restantes salieron a la venta en taquilla”, explica el presidente deportivista. El papel se agotó en unos minutos.

Se plantea ahora que hacer en caso de que el equipo se juegue el ascenso, por ejemplo dentro de dos semanas en Soria, y la demanda por parte de los aficionados vuelva a ser masiva, no tanto por el aforo como por el método de venta de entradas. Hace un año para el desplazamiento a Valladolid el club se había desentendido de comercializar las entradas y había dejado esa iniciativa a la Federación de Peñas, con el descontento subsiguiente de los abonados y accionistas no peñistas, que son mayoría. En el Deportivo aseguran ahora que tutelaran ese tipo de situaciones. Y Tino Fernández apela al cholismo. “Lo veremos partido a partido. Creo que es bueno que se canalice una parte por las peñas porque son parte del club, pero hay que premiar el esfuerzo de los accionistas y abonados”. Y anuncia la firma de un convenio con la Federación de Peñas. “Ellos nos planteaban disponer siempre de un porcentaje de entradas para cada partido fuera de casa, pero no será así. Cada situación es distinta. Habrá un control por parte del club y lo hacemos para prestar un servicio al resto de colectivos que no son peñas”.