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El incendio en un parque natural de Ourense arrasa más de 200 hectáreas

El fuego llegó a Galicia tras un periplo viajero que culminó en el espacio natural ourensano

Incendio en Ourense

El primer incendio forestal de la primavera, iniciado la noche del lunes en las inmediaciones de una cantera en la provincia de León y que posteriormente penetró en Ourense ha quedado contralado durante la madrugada tras arrasar más de 200 hectaréas. 

Ya en el primer momento mostró todo su potencial: saltó una pista y tras su largo periplo viajero se plantó en el municipio colindante de Rubiá (Valdeorras) en las inmediaciones del parque natural Enciña-Lastra, en la Serra de A Lastra, dispuesto a adentrarse en ella. Tomada la posición en territorio ourensano, las llamas realizaron un recorrido ascendente que culminó en las partes más altas de la sierra. Y una vez coronada la montaña, emprendieron el descenso por la otra ladera. La Xunta envió entonces dos helicópteros, cuatro agentes forestales, 12 brigadas, siete autobombas y una pala bulldozer. Fueron insuficientes. A primera hora de la tarde los brigadistas que trabajaban en las tareas de extinción dieron la voz de alarma: el fuego avanzaba “sin control” hacia los sotos de castaños del pueblo de Oulego, en el límite con el parque protegido que alberga el 50% de las distintas especies de flora y fauna de Galicia y algunas únicas en el mundo.

Crecidas por un cambio en el sentido del viento, las llamas hicieron caso omiso del cortafuego prendido por los brigadistas e incluso sortearon varios riachuelos que atraviesan la zona sin inmutarse. Embravecido a medida que pasaban las horas, el fuego volvió a encarar por la tarde la cima de la montaña que había bajado por la mañana y mostró entonces su peor cara. Los trabajadores se preguntaban dónde estaban los medios técnicos adecuados para aplacarlo. “¿Por qué no nos mandan los foca (hidroaviones de gran capacidad)?”, comentaban entre ellos alarmados. La Consellería de Medio Rural elevó entonces la dotación y dejó en Rubiá a un técnico, ocho agentes forestales, 19 brigadas, 10 autobombas, un camión, seis helicópteros y el bulldozer. Los medios se emplearon para impedir que las llamas consiguieran traspasar la línea del espacio protegido y para preservar las poblaciones.

A media tarde, con el fuego campando aún a sus anchas por la Serra de A Lastra, Medio Rural daba por calcinadas más de un centenar de hectáreas de monte por un incendio que calificaba aún de activo mientras los vecinos de la parroquia de Oulego, la más próxima al fuego, se preparaban para defender de noche sus propiedades, preocupados por la facilidad del fuego para sortear obstáculos y hacerse fuerte con el paso de las horas, mientras los equipos de extinción luchaban por controlar los extremos del incendio forestal con la intención de dirigirlo a una zona de monte bajo en la que poder por fin detenerlo.

Los vecinos lamentaban ayer el abandono de las pistas forestales, cubiertas de vegetación y, según relataron a Europa Press, temían que las labores de limpieza que habían hecho en algunos pinares los convirtiera en más fácil pasto de las llamas ya que “las ramas cortadas quedaron en el suelo del monte sin que nadie las recogiese”.

Los agentes forestales consultados por este diario expresaron su preocupación por las labores de extinción de esta temporada considerando que la Consellería de Medio Rural “no ha cubierto las vacantes de las jubilaciones”, con lo que se han reducido (agrupándose) las brigadas habituales. Los trabajadores aseguran que los medios movilizados ayer tienen base en diferentes puntos de la provincia de Ourense aunque si las llamas continúan activas hoy, tendrán que incorporarse a las tareas de extinción brigadas y medios aéreos de otros puntos de Galicia. Los brigadistas temen que con los recortes de personal, los medios se demuestren insuficientes si se repite la oleada de incendios de años anteriores.

 

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