Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Periodismo, literatura y rock’n’roll

Miguel Ríos, Juan José Millás y Lluís Bassets firman sus obras en la concurrida Fira del Llibre de València, que encara su recta final

Lluís Bassets, Miguel Ríos y Juan José Millás, coindieron ayer en la Fira del Llibre de València, que se celebra en los Jardins de Vivers.
Lluís Bassets, Miguel Ríos y Juan José Millás, coindieron ayer en la Fira del Llibre de València, que se celebra en los Jardins de Vivers.

Entre firma y firma de sus memorias, entre relato de la actuación que más impactó al lector —“aquí me recuerdan sobre todo la del estadio del Levante”— y el correspondiente retrato con el móvil, Miguel Ríos reconocía que la promoción de su libro Cosas que siempre quise contarte (Planeta) le permite un contacto directo con la gente, a diferencia de sus conciertos, en donde la relación con el público es más “onomatopéyica”. “Nací para cargarme la industria musical y ahora voy a por la del libro”, comentó este viernes el roquero con ironía sobre su estreno en el género memorístico en la concurrida Fira del Llibre de València que concluye mañana. Le ha interesado sobre todo escribir sobre su infancia, “la parte más poética”. Luego narra las relaciones con el poder y con la gente que conoció en una suerte de “vademécum” de su vida. ¿Y no ha tenido la tentación de novelar su experiencia? “Si tuviera el talento del señor de aquí al lado”, dijo.

A su lado estaba el escritor Juan José Millás firmando ejemplares de La mujer loca (Seix Barral), en la que mezcla ficción y realidad. “Juan José Millás es un personaje, el narrador y el que firma el libro”, explicó el autor. “Esta profusión no es narcisismo sino experimentar desde la literatura, porque el punto de vista es un espacio moral, como decía Truffaut sobre el emplazamiento de cámara, que es una decisión moral”, sostuvo el escritor, siempre interesado en la figura del doble. Esta nueva novela surgió a partir de un reportaje sobre la eutanasia y una mujer enferma que decide acabar con su vida.

Muy cerca de donde firmaban Millás y Rios, y donde con anterioridad lo había hecho Pilar Urbano, (La gran desmemoria, Planeta), estampaba su rúbrica Lluís Bassets, director adjunto de EL PAÍS, en su ensayo El último que apague la luz. Sobre la extinción del periodismo (Taurus). Bassets desarrolla la idea de que la crisis actual, que lleva y siete años instalada, no es cíclica, sino que significa un cambio de modelo económico y social. “Cuando se acabe la crisis ya nada será igual. El papel está muerto, el periódico de papel seguirá pero será muy distinto y será algo vintage”, apuntó. Bassets apuesta por la migración del mundo analógico al digital para seguir practicando un “periodismo fiable”, necesario, porque la crisis del periodismo es también la crisis de la democracia representativa. “Hay que reinventar el modelo”, concluyó, minutos antes del acto de presentación en la que participaron José Ignacio Pastor, presidente de Acicom, y el periodista de EL PAÍS Adolf Beltran, entre otros.