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BP Oil Castellón ganó en torno a 15 millones de euros el año pasado

La compañía esperaba alcanzar los 60 millones de beneficios

El director recalca la “muy complicada” situación de las refinerías europeas

El 'fracking' haría al sector más competitivo, según Marín

El director de BP Oil Castellón, Emilio Marín, ha avanzado este martes que la refinería cerró 2013 con un beneficio que cifró en “10 o 15 millones” de euros frente a los 60 esperados en un principio. Marín ha hablado de la “mala situación” que atraviesan las refinerías europeas y ha advertido de la necesidad de aumentar la eficiencia e, incluso, de cerrar aquellas que tengan pérdidas.

El arranque del año tampoco es bueno para la industria ubicada en el polígono de El Serrallo en el Grau de Castellón. “Los resultados de 2014 debían ser mejores de lo que habíamos pensado, tenemos idea de acabar en positivo, pero va a ser complicado”, ha manifestado el director durante un encuentro con los medios de comunicación.

Marín no ha concretado la cifra de beneficios porque, ha dicho, todavía debe presentarse el balance de forma oficial. “Los resultados no son boyantes porque los márgenes de refinar crudo y producir están muy mal en Europa. La situación es complicada, la rentabilidad de la refinería (la de Castellón) está por debajo del 2%”, ha indicado. Y a pesar de todo ha asegurado que Castellón ha sido de los que mejores resultados han obtenido dentro del grupo BP.

Según ha explicado, la crisis de las refinerías responde a la fuerte competencia de las macrorefinerías asiáticas y del Golfo Pérsico, así como a otros factores como el aumento de la producción en EE UU que se ha disparado desde que comenzó a utilizarse la técnica del fracking. “La capacidad de refino ha caído en Europa y todavía tiene que caer el doble para que empecemos a ver la luz”, ha manifestado. Marín ha citado el cierre de 13 refinerías en Europa desde 2009 y otras como una planta de BP en Australia de las mismas dimensiones de la de Castellón. “Estamos con las orejas tiesas para que no nos pase eso a nosotros”, ha comentado.

La refinería procesó 4,4 millones de toneladas de crudo el pasado año, una media de 100.000 barriles al día. El grupo ha invertido 19 millones de euros entre 2013 y 2014 en nuevas estructuras.

El director manifestó que las opciones de futuro solo pasan por “ser lo más eficientes posible” y opta porque “las refinerías que pierdan dinero, cierren para que los márgenes de beneficio sean mejores”.

En este sentido, también ve con buenos ojos los proyectos para la extracción de petróleo frente al Golfo de Valencia y de fracking en el norte de Castellón: “Obviamente, si hay gas y petróleo la industria española sería más competitiva porque el producto sería más barato, y esto nos ayudaría a salir de este agobio”.