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IU apremia a sus consejeros a sacar las leyes en las que son competentes

El Gobierno prevé un impulso legislativo de “mayor voltaje” pero sin dar fechas

Antonio Maíllo. Ampliar foto
Antonio Maíllo.

La primera experiencia de Gobierno conjunto de PSOE e Izquierda Unida en Andalucía cumplirá el 7 de mayo sus dos primeros años de convivencia, una fecha en la que no se habrá aprobado en el Parlamento ninguna de las 28 de leyes comprometidas por los socios en el pacto de coalición, un documento con mucha letra y poco compromiso presupuestario.

El retraso es absoluto y tiene varias causas, entre otras, las discrepancias de fondo que los coaligados manifiestan en el comité de enlace sobre los textos presentados y la lentitud de los procedimientos previos, como reconocen consejeros de los dos partidos de izquierda. También se une la inexperiencia de gobierno de los dirigentes de IU que han acabado tirando a la papelera borradores que creían perfectos —como el inicial de Memoria Democrática— cuando se han topado con los tachones de los servicios jurídicos de la Junta de Andalucía.

Los tres consejeros de IU tienen el propósito, porque así lo ha acordado la federación, de acelerar los cinco proyectos en los que sus departamentos son competentes. Cuatro de ellos afectan a la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales que dirige el vicepresidente Diego Valderas (Memoria Democrática, en fase de anteproyecto, Participación, reforma de la ley del Voluntariado y Derechos de Ciudadanía) y otro a Fomento (Movilidad Sostenible). Según fuentes de IU, antes de septiembre estarán los cinco. El resto (23), están en manos de las consejerías socialistas y solamente ha llegado a la Cámara el proyecto de ley de Transparencia que se debatirá mañana jueves.

Desde hace semanas, los socios de Gobierno anuncian un “vendaval” legislativo, que ni acaba de llegar ni hay una predicción certera de cuándo se producirá porque no hay un calendario encima de la mesa. El tiempo medio de la tramitación de una ley en el Parlamento es de cinco a seis meses, la mitad si se tramita por urgencia. El coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, anunció ayer que espera reunirse con la presidenta de la Junta y secretaria general del PSOE, Susana Díaz, para hacer un análisis “de carácter estratégico” del ecuador de la legislatura y para abordar las “medidas de impulso” que él cree necesarias. Desde que llegó a la dirección de IU en sustitución de Valderas, Maíllo habla con relativa frecuencia de “refrescar” el pacto de gobierno. Ayer sostuvo que “es fundamental 2014 y acelerar el ritmo que hasta ahora” ha tenido la coalición.

La reunión con Díaz no tiene fecha porque aún no se han casado las agendas de ambos dirigentes, según dijo el portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, quien aclaró que las relaciones de ambos son de “normalidad absoluta” y hay “comunicación”. Díaz y Maíllo han mantenido varias reuniones, pero el coordinador de IU nunca ha querido hacerlas públicas ni que conste una fotografía oficial.

Vázquez se refugió en que habrá un impulso legislativo “de mayor voltaje” en las próximas semanas, pero sin dar fechas.

El PP se subió al caballo de la falta de iniciativa legislativa y sostuvo que el Gobierno de coalición “desvirtúa” el Parlamento y lo convierten en una cancha de “confrontación”, afirmó su portavoz, Carlos Rojas. Este denunció la “ocultación” de 582 expedientes solicitados por su grupo. La capacidad de impulso legislativo del PP es también nula, cuando en la pasada legislatura, con Javier Arenas al frente, presentaron hasta siete proposiciones de ley, todas ellas tumbadas por la mayoría socialista.