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Fracasa por tercera vez la moción de censura del PP en Orihuela

Fabra apoya que los populares intenten alcanzar la alcaldía en los tribunales

El alcalde de Orihuela, Monserrate Guillén, es aplaudido tras el fracaso de la moción de censura.
El alcalde de Orihuela, Monserrate Guillén, es aplaudido tras el fracaso de la moción de censura.

“No dándose las circunstancias para la moción de censura, se levanta la sesión”. Con estas palabras, el portavoz de la mesa de edad del Ayuntamiento de Orihuela, el edil Bob Houliston, concluyó las argumentaciones que malograron la tercera moción de censura del Partido Popular en menos de seis meses. Ni se votó la moción que llevaba la firma de cuatro imputados y un condenado, ni se dejó hablar a los portavoces, desenlace cuestionado por el PP y los dos concejales del grupo municipal del CLR, que iban a defenestrar al gobierno de Monserrate Guillén (tres ediles verdes y seis socialistas), en favor de la popular Pepa Ferrando.

El próximo martes 7 de enero, los 14 ediles que este viernes no pudieron cumplir con su moción denunciarán a los dos miembros de la mesa, la socialista Carolina Gracia y el propio Houlliston por prevaricación, entre varias causas.

En las conclusiones de la llamada mesa de edad (órgano que preside la constitución de un gobierno administrativo), Gracia y Houliston fueron claros al decir que “no concurren los requisitos legalmente exigibles” para que los ediles del CLR, José Ignacio López Bas y Pedro Mancebo, puedan votar una moción de censura. La razón principal: el CLR-CLARO expulsó de su partido a los dos concejales tras conocer el acuerdo de moción entre ambos y el PP, hecho que para la mesa les inhabilita.

Sin poder replicar a la mesa, la reacción del PP y de Mancebo y López Bas se produjo en el mismo salón de plenos. Calificaron lo ocurrido de “absoluto golpe de Estado a la democracia” ante la multitud de medios —varias televisiones nacionales— atraídos por una moción con un tercio de sus firmantes imputados y destinada a desbancar al único alcalde verde que existe en España junto al de Villena (Alicante). De las conclusiones de la mesa de edad dijeron que no se tuvo en cuenta la parte del informe del secretario municipal que daba luz verde a la moción de censura.

La propuesta estaba firmada por cuatro imputados y un condenado

Lo cierto es que, por su ambigüedad, los 25 folios del informe dan motivos a todos para tener razón. Considera que los concejales cuestionados “no deberían adquirir aún la condición de no adscritos”, al tiempo que admite que la jurisprudencia de hasta cuatro tribunales superiores autonómicos da la razón a la decisión de la mesa de edad. De hecho, en su última conclusión legitima a la mesa para decidir si se mantienen los requisitos de la moción.

El presidente Fabra, quien llegó a su cargo con la voluntad de establecer una “línea roja” entre la parte imputada de su partido y aquella no inmiscuida en procesos judiciales, apoyó ayer que sus compañeros de partido acudan a los tribunales a defender la moción fracasada. Este apoyo verbal no acabó de concretarse in situ: acudieron no más de 30 militantes de una formación local que presume de rondar los 7.000. Y solo un diputado por Alicante y el vicesecretario de organización del PP autonómico, Miguel Ortiz, se presentaron. Esto contrastó con el desembarco de varios diputados provinciales del PSPV, cargos regionales y el responsable de Relaciones Institucionales, José Manuel Orengo.

El líder del PSPV, Ximo Puig, recriminó a Fabra no querer imputados en su gobierno pero sí “imponerlos” en Orihuela. Y Compromís y Esquerra Unida se felicitaron por “el fracaso” de una moción encaminada a que “pasará de nuevo a manos privadas la gestión de las basuras”, un foco de corruptelas a tenor de las investigaciones judiciales en marcha y que actualmente está municipalizado por el alcalde Monserrate Guillén. Los ciudadanos que acudieron a presenciar la moción acabaron aplaudiendo; y Guillén sonriendo cuando se le preguntó si tenía más vidas que un gato. “De momento, más de tres”, contestó.