Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marbella comienza a recuperarse tras los escándalos por corrupción

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana devuelve seguridad jurídica a los inversores

Recreación del nuevo hotel proyectado en Marbella. Ampliar foto
Recreación del nuevo hotel proyectado en Marbella.

Marbella pelea por recuperar su imagen de lujo y los indicadores económicos apuntan a que la ciudad reconquista su porción de la tarta tras superar los casos de corrupción (el referente es el caso Malaya, que ya está sentenciado y sobre el que este martes se agota el plazo para presentar recursos) y la inseguridad jurídica con el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). La salida de la crisis es más apreciable en este rincón de la Costa del Sol. Las operaciones de compra-venta de viviendas crecieron un 25% en el primer semestre del año y cada vez más inversores extranjeros demandan productos de calidad, como el grupo de capital árabe Magna Hotels & Resorts, integrado en un consorcio de empresas y fundaciones de capital internacional constituido en 2012 y que ha anunciado la construcción de un nuevo establecimiento de lujo en el hotel Don Miguel, comprado hace un año después de su cierre hace casi una década. La intención es someterlo a una profunda remodelación y convertirlo en un hotel de cinco estrellas superior.

Torres de 50 plantas prenden la polémica

El equipo de gobierno del PP de Marbella ha aprobado en solitario en el último pleno una modificación puntual de elementos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir la construcción de edificios de hasta 50 plantas en distintos puntos del municipio. En concreto, se autorizan torres de entre 20 y 50 alturas en cinco zonas de la ciudad (la cota es de 150 metros sobre el nivel del mar), una posibilidad que ha cosechado el rechazo unánime de los grupos de la oposición.

El principal argumento para el rechazo a la posible construcción de rascacielos es que rompe el modelo que impera en la ciudad, caracterizado por pocas alturas, y pone el urbanismo “al servicio de intereses privados”.

El portavoz municipal del PSOE y parlamentario andaluz, José Bernal, considera que se trata de una modificación “estructural” que necesita el visto bueno de la Junta de Andalucía y ha pedido a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que no permita el cambio. Si esta vía no prosperara, la intención de su partido es recurrir el acuerdo en los tribunales. Bernal también ha criticado “la opacidad” con la que el equipo de gobierno de Ángeles Muñoz ha tramitado la alteración del PGOU.

“Es un cambio de modelo que no solo afecta al urbanismo, que ya es importante, sino a la identidad de la ciudad”, resalta el portavoz de IU, Enrique Monterroso, que recuerda las recomendaciones de Exceltur para los destinos turísticos de primera categoría sobre la importancia de mantener la esencia. “Nos jugamos mucho y no ha existido un debate social”, añade.

El concejal no adscrito, Enrique Piñero, teme que “Marbella sea un nuevo Benidorm” y que se produzcan “nuevos desórdenes urbanísticos”.

El concejal de Urbanismo de Marbella, Pablo Moro, ha defendido la implantación de este tipo de construcciones en el municipio y ha resaltado que los proyectos estarán “muy controlados y limitados”. Uno de los referentes citados por el edil es la Torre Agbar de Barcelona, es decir, edificios con un diseño “moderno e icónico”.

Estas construcciones implicarán la cesión para uso público de más del 40% de la superficie de la parcela, que tendrán entre 10.500 y 32.000 metros cuadrados de superficie y contarán con un estudio de detalle singular.

El Ayuntamiento niega que estos inmuebles vayan a alterar el paisaje y señala que de los 27 kilómetros de costa que tiene Marbella, están previstos los siguientes edificios: dos en la zona del Realejo, el mayor con 28 plantas; uno de 30 plantas en La Gitana; dos de 36 plantas máximo en Guadaiza y otro en la zona de Río Verde.

El inicio del nuevo proyecto se prevé para 2014 y el Magna Palace Hotel, que promete cumplir “los más altos estándares” de la industria de la hostelería, podría abrir sus puertas en un par de años con una arquitectura basada en el Imperio Romano. Sus promotores aseguran que empleará a 600 personas cuando esté operativo. Durante el tiempo que esté en construcción puede crear 1.500 puestos de trabajo.

Los expertos apuntan a la necesidad de incrementar la oferta de viviendas de lujo, muy deseada desde hace meses por públicos como el ruso, con un enorme poder adquisitivo.

El Ayuntamiento habla de “repunte” en la petición de licencias de obras y ha anunciado su intención de reforzar el Servicio de Urbanismo con la contratación de dos arquitectos y dos abogados para agilizar la concesión de permisos. La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, apuesta por “ser competitivos donde existen fortalezas”.

El refuerzo de la marca Marbella es más que perceptible en las estadísticas hoteleras. Las pernoctaciones de turistas extranjeros se han incrementado en Marbella un 3% en los 10 primeros meses de 2013 tras subir un 9,5% el año pasado. En octubre, que es el último dato publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la subida de estancias de ciudadanos extranjeros en este punto de la costa malagueña se ha disparado un 20% en relación a 2012, hasta las 241.687. El verano turístico ha sido dulce, más incluso que en el resto de Andalucía, y la presencia de saudíes y árabes de otros puntos del Golfo Pérsico ha sido mayor que la de años anteriores. Los petrodólares siguen fieles y desde la asociación de empresarios CIT Marbella se percibe su visita como “un incentivo” para el turismo de lujo.

Marbella es el destino con mejor rentabilidad hotelera, según el último estudio de la patronal Exceltur, que engloba a las grandes compañías del sector. La ciudad es uno de los vértices que forma el conocido triángulo de oro junto a Estepona y Benahavís, el área con más concentración de hoteles de gran lujo de España. Aglutina una decena de establecimientos de esta categoría, con cerca de 3.000 plazas, y el 80% de la ocupación hotelera de Andalucía en cinco estrellas se registra en la zona. Los hoteles de alta gama no cierran en invierno y ayudan a combatir la estacionalidad del sector.

La recuperación no solo la percibimos nosotros, también se observa desde fuera”, resalta Ángeles Muñoz. El dominical The Sunday Times publicó en octubre un extenso reportaje (titulado Marbella, por favor) sobre la restauración de la imagen y la marca de la ciudad en los últimos tiempos y París Match también lo hizo en verano.

El equipo de gobierno del PP empezó a lidiar en 2007, tras las primeras elecciones municipales después de la disolución del Ayuntamiento, con una deuda cercana a los 600 millones de euros. La mitad con la Seguridad Social y Hacienda, pero también con bancos y proveedores. El débito se ha reducido en 160 millones y la Corporación ha salido de la lista de morosos del Banco de España. En procedimientos judiciales se han recuperado formalmente unos 200 millones. Los últimos, las indemnizaciones fijadas en la sentencia que ha condenado por malversación, entre otros, al exalcalde marbellí Julián Muñoz y a José María del Nido, ya expresidente del Sevilla. Marbella lucha por borrar la herencia del gilismo mientras avanza en fortalecer su imagen turística.

Más información