Mujeres maltratadas en huelga de hambre para exigir protección a sus hijos

“Nuestra reivindicación es la desprotección del sistema judicial”, insisten desde la asociación

Hartas de sufrir la desprotección del sistema, sobre todo judicial, para ellas mismas y sus hijos, una decena de víctimas de violencia machista llevan desde medianoche del lunes en huelga de hambre en A Coruña. La medida, capitaneada por la asociación Ve-la Luz, es drástica. Pero también lo es el silencio social que sufren, como una agresión más, y que reivindican romper con esta protesta, llevada a cabo en un local cercano a la sede de la Audiencia provincial de A Coruña. Un ayuno total que han decidido emprender por y para sus hijos, cuya protección cuando los padres se enfrentan en los tribunales de violencia de género, deja de ser efectiva, denuncian las mujeres, al no ser reconocidos por la justicia como víctimas también de esas situaciones de maltrato en el domicilio familiar.

Ya hay todo un movimiento social a nivel nacional, promovido por asociaciones y particulares, para intentar que siga “aumentando el círculo violento”, con agresiones físicas o morales, después de que una víctima haya dado el gran paso, que cuesta mucho tomar, de emprender una denuncia contra su maltratador ante el tribunal de violencia de género. Es por la vía penal, pero todo lo que atañe a la custodia y cuidado de los menores a cargo de esos adultos enfrentados por supuestos maltratos va por la vía civil. Y ahí sólo prima los derechos de los padres a seguir visitando y compartir la custodia de los hijos, y no se tiene en cuenta ninguna denuncia en trámite por violencia. “Los niños son obligados a seguir visitando o incluso durmir con el maltratador”, denuncia Gloria Vázquez, presidente de la asociación Ve-la Luz.

La iniciativa de estas mujeres coruñesas es un paso más. Y gracias a las redes sociales y los medios de comunicación, en apenas 24 horas, ya han conseguido extender su protesta a Madrid, donde cuatro mujeres también se han puesto en huelga de hambre, y a Sevilla, donde un abuelo, padre de un condenado por violencia machista y con orden de alejamiento, ha decidido ayunar en defensa de los derechos de su nuera y sus nietos, con los que vive. En Twitter el 'hagstag' #FolgaFameVelaluzGZ ya es de los más seguidos.

Los casos que cuenta en primer persona pero la cara tapada estas coruñesas, en vídeos que han colgado en YouTube, son terribles. “Y muy frecuentes”, destaca Gloria Vázquez al resaltar que los juzgados sólo concede un 20% de ordenes de alejamiento, “cuando siempre se pide al presentar una denuncia por violencia de género”. O al subrayar que el 67% de las denuncias por violencia de género son sobreseídas por falta de pruebas. “Los recortes son secundarios, nuestra primera reivindicación es la desprotección del sistema judicial”, insiste la responsable de la asociación coruñesa que tuvo varias entrevistas con el Tribunal Superior de Xustiza y la Fiscalía Superior de Galicia, además de denunciar agresiones y poner en conocimiento de la Consellería de Benestar Social muchos casos de menores obligados contra su voluntad a seguir viviendo al maltratador. Pero sin éxito alguno. “No hay intención de acabar con esta lacra, sino de silenciarla”, acusa Vázquez.

Proteger a los hijos es prioridad absoluta para estas mujeres que reivindican, para romper con su huelga de hambre, tres peticiones concretas: ante indicios de un caso de violencia de género, que se suspendan el derecho a visitas del denunciado; que éste tampoco pueda, mientras no se resuelva la denuncia contra él por maltrato, acceder a la vía civil para reclamar la custodia de los menores; y que una vez condenado por sentencia, se le retire la patria potestad.

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