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La alcaldesa de Montcada releva a la empleada por la que la imputaron

Su nombramiento le costó la imputación a Pérez por tráfico de influencias en el caso Mercurio

La alcaldesa de Montcada I Reixac, la socialista María Elena Pérez, anunció ayer el cese de su directora de Área Territorial, Carmina Llumà. El hecho no es baladí. Precisamente, su nombramiento le costó la imputación a Pérez por tráfico de influencias en el caso Mercurio, de presunta corrupción, en el que hay implicados diversos cargos del PSC, entre ellos el exalcalde de Sabadell, Manel Bustos, y el exsecretario de Organización, Daniel Fernández. 

“Desde el pasado 5 de marzo, la señora Carmina Llumà no había prestado, por diversos motivos, sus servicios en la dirección del Área de Política Territorial”, informó ayer el Ayuntamiento a través de un comunicado. El Consistorio no detalló los motivos de la decisión que tomó la alcaldesa, pero todo hace pensar que se debe al caso Mercurio. “El Ayuntamiento ha adoptado esta decisión en beneficio de la organización y de la prestación del servicio de esta área”, añadió.

Hace casi un año, el 27 de noviembre de 2012, el juez decidió imputar a Pérez por haber cedido, presuntamente, a las presiones de Bustos, a través de Daniel Fernández, para que colocase a Llumà, exsecretaria de Obras Públicas en la etapa del tripartito y esposa del jefe de servicios jurídicos del Ayuntamiento de Sabadell.

“Elegí a la mejor”

Pérez ha negado tanto en sede judicial como en los medios que recibiese presiones para colocar a Llumà. “Elegí a la mejor”, ha repetido. Pero durante la instrucción del caso, los técnicos que asistieron a una reunión sobre el concurso admitieron que la alcaldesa pidió a la psicóloga que rebajase los requisitos psicotécnicos para elegir a Llumà. El tribunal que seleccionaba a las candidatas se inclinó inicialmente por la otra persona que llegó al final del concurso.

La alcaldesa ha sostenido siempre que el cargo de Llumà era de confianza, pero las bases del concurso decían que, aunque la alcaldesa tenía la última palabra, la candidata debía haber resultado apta. En las llamadas intervenidas, ese fue el tema central que la implica. “Bueno, pues yo le he dicho: Oye, que cojan a la empresa y al no apta que quiten el no, ¿vale?”, dijo Fernández por teléfono a Bustos, sobre el proceso de selección de Llumà. Pérez negó en sede judicial tener conocimiento de esa conversación.