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El Atlético aplaza otra temporada más su mudanza a La Peineta

El último plazo previsto es terminar las obras para junio de 2016 y que el club juegue en Canillejas a partir de septiembre de ese año

El club tendría que haberse trasladado en 2011

El Atlético demostró su capacidad para desdecirse y corregirse por enésima vez, y sin despeinarse, en un corto periodo de tiempo. El consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil Marín, retrasó el traslado de la escuadra a La Peineta para mediados de 2016. Esto es, el equipo jugará en el Vicente Calderón al menos hasta la temporada 2015-16, lo que implica otro retraso más en una mudanza que se antoja interminable, ya que debería haberse ejecutado en 2011.

El cambio de fechas colisiona con el vaticinio más optimista que los responsables del club daban no hace tanto. “El Atleti jugará en La Peineta en 2015”, afirmó Enrique Cerezo, el presidente del conjunto rojiblanco, en marzo, coincidiendo con la visita de los miembros de la Comisión de Evaluación del COI a Madrid. Seis meses después, Gil Marín revisó de nuevo el calendario, esforzándose en separar la construcción del estadio de la derrota de la candidatura olímpica de Madrid 2020. De haber acogido los Juegos, el diseño de La Peineta habría sido diferente al previsto ahora —a no ser que la capital opte a las Olimpiadas de 2024—, que descarta la pista de atletismo del perímetro.

“Tenemos la intención de terminar las obras en junio de 2016, para entrar en el nuevo estadio en la temporada 2016-17”, aseguró el consejero delegado en una comparecencia en la que le acompañaron Cerezo y el arquitecto Antonio Cruz, de la firma Cruz y Ortiz. El responsable de las obras de La Peineta afirmó que se estaban produciendo a “un ritmo normal” y en los plazos previstos, lo que, de ser así, no justificaría el nuevo aplazamiento del traslado del cuadro colchonero. Y podría no ser el último: Gil Marín dejó abierta la posibilidad a que se produzcan más en los trabajos que realiza FCC. “No hay ninguna incertidumbre en que terminen el proyecto, pero en todo caso podemos ser flexibles con los plazos ya que les pagamos en especie, con aprovechamientos, y no con dinero”, afirmó el dirigente.

El Atlético da por seguro que FCC, pese a sus problemas recientes, concluirá el estadio: “Han invertido en él ya 30 millones y tienen destinados 110 más”. El papel de FCC en la Operación Calderón es primordial: pagaría la obra, de unos 270 millones, a cambio del aprovechamiento urbanístico del área afectada de la ribera del Manzanares, incluido el soterramiento de la M-30 en el único tramo de Madrid Río donde la vía circula a la intemperie.

Una vez construida La Peineta, el Atlético deberá afrontar el coste del derribo del Calderón, que calcula en cinco millones. La misma cifra que le costó a Mahou derruir la fábrica de cerveza que tenía en el terreno que delimitan el Paseo Imperial y el Paseo de Pontones. La encargada de hacerlo sería AG, empresa especializada en demoliciones y que se encargó precisamente de tirar abajo y limpiar el solar de la cervecera. A su vez, el Atlético tendría que poner el dinero para construir 4.100 plazas de parking en los aledaños de La Peineta, en un suelo en régimen de concesión. Las estaciones de cercanías previstas y las mejoras en los accesos a la M-40 se dan por irrealizables.

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