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De naturaleza y arte

El actor y director, que hasta el 23 de junio dirige ‘En construcción’ en el teatro del Arte, callejea por Lavapiés y olvida el ajetreo de la ciudad respirando el aire puro de la sierra

El actor Tristán Ulloa en el bar Benteveo. Ampliar foto
El actor Tristán Ulloa en el bar Benteveo.

1. Huerto Urbano de Doctor Fourquet. Está en el número 24 de esta calle de Lavapiés. El Ayuntamiento ha cedido temporalmente este solar al proyecto de autogestión vecinal Esto es una plaza, que realiza actividades educativas, mercadillos y también este huerto. Me parece todo un ejemplo a seguir (Doctor Fourquet, 24).

2. Bar Benteveo. Ha sido un descubrimiento relativamente reciente. Este bar combina detalles castizos de Lavapiés con un ambiente desenfadado y bohemio. Sirven desayunos, almuerzos, cenas y copas. Uno de sus propietarios es Alberto Ammann, gran actor y gran persona (Santa Isabel, 15).

3. Las Lagunas de La Madre de Arganda del Rey. Es el enclave natural en la confluencia de los ríos Jarama y Manzanares. Me parece un lugar genial para pasar un día al aire libre. Hay merenderos y se puede dar un paseo en barca. También tienen un restaurante asador que quita el sentío. Cuando sales de ahí dan ganas de rodar por sus laderas de césped.

4. La Pedriza. Un clásico que nunca decepciona. Vale tanto para un picnic, como para hacer senderismo o lanzarse a un descenso del río Manzanares. O también para, simplemente, quedarse quieto parao y sentir aire limpio a tu alrededor.

5. Las Naves del Matadero. Es un pequeño reducto (o milagro) cultural con infinitas posibilidades: cineteca, cantina, terraza, teatro, exposiciones, cursos talleres... Es un recinto del Ayuntamiento pero, como dice Mario Gas, “al césar lo que es del césar” (plaza de Legazpi, 8).

6. Cuartel de Conde Duque. Este enorme recinto, también del Ayuntamiento, cuenta con teatro y salas de exposiciones. Dan grandes conciertos en su patio durante los Veranos de la Villa. Sin embargo, creo que lo utilizan por debajo de sus posibilidades (la crisis, supongo). Confío en la labor de Pablo Berástegui, que ya se ocupó de dirigir Matadero (Conde Duque, 11).

7. Librería La Central. Hasta ahora, cada vez que viajaba a Barcelona, recalaba siempre, y con cierta envidia, en La Central de la capital catalana. Hoy es una envidia saciada. Además, nuestra Central está ubicada en un precioso edificio con aire a librería porteña, cafetería incluida (Postigo de San Martín, 8).

8. Cines Princesa. La mitad de las películas en las que he trabajado las he presentado en esos cines. Adoro sus salas como profesional y como espectador. Me siento como en casa. Doy gracias a Enrique González Macho por su labor como distribuidor y exhibidor (Princesa, 3).

9. Restaurante La Recoba. Un lugar con comida italo-argentina para trasnochadores. Es solo para cenar y abre hasta las tres de la madrugada. El dueño es un gran tipo. Entre plato y plato siempre se arranca con algún tango y música en vivo. El ambiente es, muy acogedor (Magdalena, 27).

10. Teatro del Arte. Aunque se me vea el plumero por haber estrenado ahí nuestra obra En construcción, la sala tiene un encanto que ha sabido conservar desde la época en que era el Teatro de Cámara. Era una de las salas que yo más visitaba en los noventa en mi época de estudiante de teatro. Además, hay ambigú y patio habilitado para tomar algo después de la función (San Cosme y San Damián 3).

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