El tramo Pontevedra-Arcade del AVE se abre con tres años de retraso

100 de los 155 kilómetros entre A Coruña y Vigo están ya concluidos

El 25 de mayo de 2007, hace justo ahora seis años, quedaban dos días para que los ciudadanos acudiesen a votar en las elecciones municipales. Ese día el Ministerio de Fomento, dirigido entonces por la socialista Magdalena Álvarez, publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la adjudicación por 52 millones de euros de las obras del AVE del Eje Atlántico entre Pontevedra y Arcade. La construcción de esos cerca de 9 kilómetros se contrató con un plazo de ejecución de tres años, incluida la instalación de las vías. Pero los trabajos han durado justo el doble y será en los próximos días cuando los primeros trenes comiencen a circular por esas nuevas vías.

Todo tipo de vicisitudes ha sufrido en estos últimos seis años uno de los tramos en principio menos complejos del Eje Atlántico entre A Coruña y Vigo. Aunque las obras incluyeron la construcción de dos túneles y dos viaductos, su trazado es muy próximo, cuando no coincidente, con el de la vieja vía férrea. Pero diversos fallos de diseño obligaron a sucesivas modificaciones de su trazado, la más importante para garantizar la conexión de los trenes de mercancías con el puerto de Marín. A esos cambios se sumaron sucesivos parones en los pagos de Fomento a las constructoras, que ralentizaron las obras.

El resultado es que la nueva vía estará operativa aún el próximo 12 de junio, según les avanzó el gerente de Cercanías de Galicia a los sindicatos y recoge Europa Press. Fuentes técnicas de Adif indican que en realidad la puesta en servicio será progresiva, ya que habrá que ir desviando los trenes y los distintos dispositivos de seguridad de la vía actual a la nueva a lo largo de varios días, lo que podría provocar algún retraso, en especial el fin de semana del 8 y 9 de junio.

Aunque la nueva vía permitirá velocidades mucho más altas que la vieja y su longitud supone el 5,5% de todo el Eje Atlántico entre A Coruña y Vigo, en un primer momento apenas recortará tiempo de viaje. Sí permitirá ofrecer a Renfe un colchón de margen con el que recuperar en este nuevo tramo los posibles retrasos que los trenes acumulen en otros segmentos en los que emplean aún las vías viejas.Con esta puesta en servicio los trenes circularán ya por cerca de cien de los 155,6 kilómetros que tendrán las vías del AVE A Coruña-Vigo (estos 9 kilómetros se suman a los 75,6 ya abiertos entre A Coruña y Padrón y los 13,1 entre Vilagarcía y Portela).

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS