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Condenados los padres que intercambiaron a sus hijas para violarlas

La Audiencia de Sevilla fija una pena de ocho y diez años de prisión para los progenitores

Las madres, absueltas de un supuesto delito de cooperación necesaria

La Audiencia de Sevilla ha condenado a ocho y 10 años de cárcel a dos padres acusados de haberse intercambiado a sus hijas de seis y siete años para abusar de ellas. Los jueces de este sórdido caso, juzgado hace dos semanas, han impuesto una indemnización de 20.000 euros a cada uno de los acusados y han absuelto a las madres de las menores, pese a que también fueron procesadas por encubrir los abusos sexuales.

Las violaciones se descubrieron en 2008 y sucedieron en un pequeño piso del barrio sevillano de Los Pajaritos donde convivían dos matrimonios con ocho hijos en total.

A pesar de que ambos padres estaban acusados de abusos sexuales continuados con acceso carnal, la sentencia condena solo a uno de ellos por un delito continuado a 10 años, mientras que el otro ha visto rebajada su pena dos años dado que abusó de su sobrina en una sola ocasión. De este modo, la menor que sufrió los abusos por parte de Antonio M. M. relató al tribunal diferentes episodios, mientras que la niña abusada por José Manuel P. R. relató en el juicio, celebrado a puerta cerrada, que sufrió una sola violación.

La fiscalía había acusado a los hombres de un segundo delito de abusos sexuales por omisión al permitir que sus hijas fueran violadas, pero la Audiencia ha desestimado ambos delitos. De ahí que la petición inicial de 20 años de cárcel haya quedada reducido a la mitad, informaron fuentes del caso.

Mientras, la fiscalía había solicitado para las madres de las niñas, de iniciales M. R. P. y M. B. M., seis meses de cárcel por abandono de familia y corrupción de menores, pero finalmente los jueces han dado credibilidad a los testimonios que apuntaban a que las niñas no desvelaron a nadie los abusos sexuales sufridos.

El principal condenado en este caso recurrirá la sentencia al Tribunal Supremo por las “contradicciones” en las que según su abogado incurrieron las menores en el juicio. Los dos acusados negaron los hechos y aseguraron que ignoraban los abusos que sufrieron sus hijas, confirmados por los técnicos de atención al menor de la Junta de Andalucía, que denunciaron los hechos a la justicia. La fiscalía propuso a los acusados rebajar de 20 a 10 años su petición de condena, pero ambos rechazaron la propuesta porque se consideran inocentes.