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CiU y PSC cercenan la comisión de investigación de la sanidad

Los grupos aprueban las comparecencias de Boi Ruiz, Marina Geli, Xavier Crespo, Carles Manté y Ramon Bagó

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Boi Ruiz.

Como ya hicieron en la pasada legislatura, los dos partidos con más responsabilidad histórica en el sistema sanitario catalán —CiU y PSC— se han puesto de acuerdo en la comisión parlamentaria que investigará las irregularidades de los últimos años. Ambas formaciones sumaron ayer fuerzas para impedir la comparecencia de más de 80 ex altos cargos, gerentes, concejales y expertos propuestos por el resto de partidos para arrojar luz sobre los distintos escándalos. Convergentes y socialistas sí aceptaron que acudan al Parlament algunos de los grandes nombres y arquitectos del sistema, como la ex consejera socialista, Marina Geli; el actual consejero, Boi Ruiz; el ex alcalde de Lloret de Mar, Xavier Crespo; Carles Manté, ex director del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) Josep Prat, ex presidente del Instituto Catalán de la Salud (ICS) y Ramon Bagó, presidente del grupo Serhs, entre la treintena de comparecencias aprobadas.

CiU y PSC no quieren oir las explicaciones de Agustí Colom, ex síndico en la Sindicatura de Cuentas nombrado por ICV y responsable del conocido como informe Crespo, un documento del ente fiscalizador en el que se ponían de manifiesto irregularidades que causaron pérdidas patrimoniales de 2,4 millones de euros a los hospitales de Blanes y Calella a través de una empresa filial (Centros Médicos Selva Maresme, CMSM) y el uso irregular de al menos 1,3 millones de fondos públicos. Por este caso sí comparecerán el propio Xavier Crespo, ex gerente de la sociedad filial y luego alcalde de Lloret; Núria Constans, actual gerente y ex administradora o Pere Vallribera, ex director general. No lo hará Carmen Aragonés, ex consejera delegada de CMSM y concejal socialista en Pineda de Mar.

Socialistas y convergentes han vetado también la presencia en la comisión de varios miembros de la fundación gestora del Hospital de Sant Pau, así como de la presidenta del comité de empresa, Carme Pérez, quien ha denunciado las irregularidades que han propiciado la imputación judicial de varios ex altos cargos. Por decisión de ambos partidos tampoco dará explicaciones a los diputados Norberto Galindo, consejero delegado de la empresa CRC, que causó pérdidas de 5,3 millones a una fundación (Instituto de Alta Tecnología, IAT) participada por tres hospitales públicos. También había sido pedida la comparecencia de Carlos Sanpons, presidente de CRC. Falleció el pasado día 16.

“El objetivo no es hacer una causa general sobre el sistema sanitario”, justificó Jordi Terrades, portavoz socialista. Terrades recordó que fue el líder de los socialistas catalanes, Pere Navarro, el que propuso la creación de esta comisión, hecho que no le pareció contradictorio con el veto socialista a decenas de comparecencias. El portavoz de CiU, Albert Batet, recalcó que la voluntad de su partido es “defender el modelo catalán de salud”. Las comparecencias aprobadas resultarán “esclarecedoras”, afirmó el diputado.

El resto de partidos de la oposición —ICV, PP, Ciutadans— votaron a favor de la comparecencia de todos los nombres propuestos, salvo ERC, que se abstuvo en alguno de los casos y votó en contra de una veintena, entre ellos Eduard Ortiz, ex teniente de alcalde de Reus, por el caso Innova. “La comisión empieza mal”, denunció Josep Vendrell, diputado de ICV. “¿De qué tienen miedo los partidos cuando rechazan tantas comparecencias?”, se preguntó Vendrell. El portavoz de la CUP, David Fernández, pidió “luz y taquígrafos”.

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