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Los ochenta convulsos años de ERC

Joan B Culla analiza la capacidad de mutación del partido político más antiguo de Cataluña a lo largo de su historia

El historiador Joan B. Culla. Ampliar foto
El historiador Joan B. Culla.

Esquerra Republicana puede presumir de ser el partido mas antiguo de Cataluña. Y quizás en su currículo también ostenta el récord de crisis internas, luchas fraticidas y relevos traumáticos de su cúpula. Pero, pese a las crisis más graves, ERC siempre sale a flote. Esta característica lleva a concluir al historiador Joan B. Culla (Barcelona, 1952) que Esquerra podría hacer suyo el lema de la ciudad de París: “Fluctuat Nec Mergitur” , navega y nunca se hunde. Ello llevó a Culla a plantearse –idea que desechó de inmediato- titular su último libro, dedicado a las ocho décadas de historia de ERC, como “El Náufrago insumergible”. Optó por un título más canónico. Esquerra Republicana de Catalunya: 1931-2012. Una historia política (La Campana)

Culla, que en la presentación de su libro a la prensa, este martes, ha asegurado que solo escribe libros que le atraen (por ello no se plantea, de momento, glosar la historia de CiU en una obra), da fe de la historia convulsa de ERC. Incluso la notó mientras escribía el libro: Culla empezó su trabajo en 2009, con los últimos coletazos del tripartito. Lo elaboró con ERC navegando a la deriva, tras tres batacazos electorales seguidos, en 2010 y 2011. Y lo culminó con Esquerra volviendo a cosechar 21 diputados, con una dirección pactada, y con una posición de influencia de la que no había gozado en democracia. “La obra no pretende hurgar y recrearse en la imagen de partido de olla de grills. Tampoco lo pretende desmentir, hubiera sido inútil”, explica el autor.

El historiador, que en el inicio de su trayectoria se centró en la historia del catalanismo de izquierdas hasta 1986, considera con esta obra “cierra un ciclo”. Centrada sobre todo en la ERC contemporánea (aunque sin perder detalle de su nacimiento y su tránsito por el exilio), Culla considera que ERC tiene una “capacidad para mutar y adaptarse a las circunstancias cambiantes” fruto de la ausencia de un marco ideológico rígido. ERC se defiende de izquierdas, pero sin seguir ni un dogma socialista ni marxista. Esta característica, explica el historiador, le hace ser un partido único en Europa: 80 años de historia sin haber sido tutelado por una gran asociación internacional.

La ERC actual, la que lidera desde hace un año y medio Oriol Junqueras, goza de buena salud. Siguiendo la metáfora de Culla, navega por aguas tranquilas. Culla cree que el pacto con CiU, al contrario de lo que pasó en 1980 (cuando Esquerra apoyó el primer gobierno de Jordi Pujol), no pasará factura electoral al partido independentista. “Para el electorado de ERC, el factor nacionalista cuenta infinitamente más que el izquierdista. Desde este punto de vista provocaron más incomodidades las contradicciones del tripartito que las que pueda cometer ahora”. Otra cosa, dice Culla, es que la buena salud actual de la formación haga prever un futuro ajeno a las turbulencias que tradicionalmente han caracterizado a ERC. “Otras veces ya ha habido periodos de calma. Pero veo síntomas de un espíritu pacificador: la inclusión del [exsecretario general Joan] Ridao en el Consejo de Garantías Estatutarias o el hecho de que [el expresidente Josep Lluís] Carod-Rovira votara a Junqueras en las últimas autonómicas. No tengo la osadía de decir que ERC está curada de la maldición, pero tiene una dinámica nueva”, apostilla Culla.