Menor apoyo de los delegados

Patxi López fue reelegido por el VII Congreso del PSE-EE como secretario general con 290 votos a favor y 36 en blanco. El resultado supone el apoyo del 88,95% de los 326 votos emitidos por los delegados, un respaldo inferior al conseguido por el líder socialista en las dos ocasiones anteriores en las que compareció a la reelección como candidato único. En 2005 obtuvo el 96,7% de los votos, y cuatro años más tarde, el 97,4.
El informe de gestión de la Comisión Ejecutiva presentado al pleno del congreso fue aprobado con 267 votos a favor, ocho en contra y 41 abstenciones. En el anterior congreso el informe tuvo el visto bueno por unanimidad.
Fuentes del partido descartan que los votos en blanco respondan a una corriente en el seno del PSE-EE y los atribuyen a “la madurez” de la organización.
La gestión desarrollada al frente del Gobierno vasco no despertó críticas entre los participantes en el congreso. Entre algunos delegados se puso de manifiesto la desatención de la dirección del PSE-EE hacia el partido en los años con responsabilidades en Ajuria Enea. El secretario general respondió que había sido el período con mayor número de reuniones del comité nacional de la historia y que no se aprovecharon para trasladar este tipo de críticas y así ganar tiempo para haberlo solucionado.
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Otras voces censuraron el acuerdo con el PP que permitió sostener al Gobierno socialista en la anterior legislatura. Patxi López recordó que fue la única opción tras los resultados electorales de 2009 y mostrado su respeto por PP y la comprensión con las circunstancias que llevaron a la ruptura del pacto.


























































