El ‘Pakea Bizkaia’ alcanza la Antártida

El velero de Unai Basurko alcanza su objetivo después de 7.000 millas de navegación desde su salida de Bilbao el pasado 7 de octubre

El velero de Unai Basurko navegando por las aguas de la Antártida.
El velero de Unai Basurko navegando por las aguas de la Antártida.

El Pakea Bizkaia, el velero que capitanea Unai Basurko, ha alcanzado  su objetivo en la Antártida después de 7.000 millas de navegación desde su salida de Bilbao el pasado 7 de octubre. “Ya hemos llegado hasta casi los 65 grados. Mañana, sábado, emprenderemos la vuelta”, confirma Basurko. “Pronto estaremos de camino a casa”.

La tripulación del Pakea Bizkaia ha difundido su proyecto socio-educativo de sensibilización medioambiental en todos los lugares en los que han arribado. También han hecho frente al sofocante calor durante el cruce del Atlántico y han estrechado lazos con la diáspora vasca en Argentina. De las altas temperaturas pasaron al frío helador de las latitudes antárticas. Y de la mano del frío vino el empeoramiento de las condiciones de navegación: el velero  ha tenido que esquivar icebergs y capear temporales de lluvia y viento.

También ha habido lugar para la solidaridad, ya que, en Cabo de Hornos, el Pakea Bizkaia no dudó en prestar ayuda al navegante suizo Bernard Stamm que se encontraba en apuros mientras participaba en la durísima competición Vendée Globe, la vuelta al mundo sin asistencia y sin escalas). Asimismo, la tripulación ha estado en todo momento trabajando en el avistamiento de animales y la grabación de todo el material con el que se elaborará material didáctico y un  documental.

"La Antártida es única en el planeta, con su biodiversidad marina prácticamente intacta”, afirma Basurko. “Nos esperan unos tres días de navegación en los que volveremos a cruzar el paso de Drake y el Cabo de Hornos. Esperamos llegar a Ushuaia entre el día 31 de enero y el día 1 de febrero”.

Kepa Acero, que acaba de ganar el galardón Aventurero del Año 2012 otorgado por el canal europeo Epic TV, ha estado intentando conseguir surfear una ola en el océano antártico, pero hasta ahora no ha encontrado oleaje suficiente. Aun así, Acero se echó al agua y pudo remar mientras montones de pingüinos barbijo lo rodeaban para subirse a un glaciar. “No he cogido ninguna ola pero este baño no lo olvidaré en mi vida", ha dicho.

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