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La vuelta ciclista a España en 12 horas

El músico Rick Treffers presenta en bicicleta su disco 'Ser español' con actuaciones ajustadas al ciclo vital español

El Turista Optimista, junto al Mercado Central
El Turista Optimista, junto al Mercado Central

A las 11, café con leche en el Café Museo de Valencia. Con actuación acústica, por supuesto. A las 13.30, una especie de aperitivo holandés en La Ola Fresca, de Benimaclet. Con actuación, claro. La comida propiamente dicha, "será sobre la marcha",  especifica Rick Treffers en un castellano casi perfecto, "que es como se come a veces en España". La siesta en Caro Hotel, edificio rehabilitado junto al Palau del Temple, donde le han reservado este sábado una habitación a la que accederá vestido de blanco, como John Lennon con Yoko Ono en su momento. "Claro que actuaré allí también", aclara.

Más actuaciones por la tarde, hasta recalar sobre las 19.30 en Discos Amsterdam, que para eso Treffers es holandés, aunque reside en Valencia. Y actuación, cómo no. La cena será El Carmen, de nuevo, en Refugio, sobre las 10. La minigira de un día dará comienzo a las 10.45 en la tienda de alquiler de bicicletas Valencia Bikes y terminará a las 23.30 horas en la librería Slaughterhouse de la calle Denia, tras visitar quince lugares diferentes de la ciudad, entre ellos el  bar Juanito,  el Mercado Central, la oficina central de Correos, el cauce del río Turia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la tienda Popland, El Corte Inglés o el bar La Marrana.

Treffers ha decidido presentar de manera itinerante su nuevo disco, el primero grabado en castellano y titulado Ser español y firmado por su alter ego El Turista Optimista, para cumplir de alguna manera el ciclo vital diurno español, y lo hace a la holandesa, en bicicleta, dedicando doce horas a visitar diferentes espacios de la ciudad, hacer lo que corresponda en cada momento y cantar sus nuevas canciones.

"Estas canciones van sobre mis experiencias en España", explica, "que me llevan a transmitir un mensaje optimista y al mismo tiempo, sin pretenderlo, poner un espejo en el que a veces los españoles se reconocen en lo que cuento, aunque no se habían percatado antes". Como ejemplo de esto último, pone el hábito de salir de un local público y, tras despedirse formalmente, quedarse hablando media hora en la puerta. "Nunca te acabas de despedir", se ríe. También habla en sus canciones de las confusiones y perplejidades de un holandés en Valencia, de las virtudes, defectos y costumbres españolas. "Hablo de las cosas extrañas que veo, pero con cariño", puntualiza.

Ser español supone un giro en la carrera del músico holandés, en cuyos proyectos anteriores, Mist, Girlfriend Misery o Miss Universe, se se expresaba en inglés o en su lengua materna. En Madrid y Barcelona llamó la atención con su proyecto de conciertos acústicos en salones domésticos bautizado como 'Live in the Living'.