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Los fantasmas de ‘Giselle’ se cuelan en el Maestranza

La capital sevillana acoge esta obra romántica interpretada por el Ballet Nacional de Letonia

'Giselle', interpretada por el Ballet Nacional de Letonia.
'Giselle', interpretada por el Ballet Nacional de Letonia.

Se trata de uno de los primeros ballets del Romanticismo y de una de las pocas obras de esa época que ha sobrevivido. Desde este miércoles y hasta el próximo domingo, el ballet Giselle se sube al escenario del Teatro de la Maestranza de Sevilla de la mano de una de las grandes compañías de la antigua Unión Soviética, el Ballet Nacional de Letonia. Con coreografía de Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa, el espectáculo está dirigido por Aivars Leimanis. En el foso, Farhads Stade conduce a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS).

“Hay pocos espectáculos clásicos que hayan llegado hasta nuestros días casi intactos en relación a su producción original. Giselle es una excepción”, asegura Leimanis, que dirige el grupo letón desde 1993. “Nuestra producción tiene tal vez algunos pequeños cambios en la actuación, pero en lo que se refiere a la danza es igual, porque es un diamante que hay que respetar como lo heredamos de nuestros maestros”, insiste el director artístico.

Es un espectáculo muy bello en cuanto a coreografía pero técnica y psicológicamente difícil

Raimonds Martinovs, bailarín

La obra, con música de Adolphe Adam y libreto de Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy, pone en danza una trágica historia de amor de corte fantástico en el que los espectros de las muchachas jóvenes que fallecen antes de contraer matrimonio danzan por los bosques en las noches de claro de luna. El espectáculo, basado en una obra del artista alemán Heinrich Heine, está dividido en dos actos.

Tal y como define Raimonds Martinovs, bailarín principal de la compañía y uno de los intérpretes del conde Albrecht, Giselle es un espectáculo "muy bello" en cuanto a coreografía pero "técnica y psicológicamente difícil" ya que "requiere de una gran preparación".

El Ballet Nacional de Letonia, formado por unos setenta bailarines y única compañía profesional del país, aúna en su larga trayectoria de ochenta años los valores de tradición y renovación que han convertido la danza de la antigua Unión Soviética en una seña de identidad cultural de los países que la integraban. La compañía mantiene un repertorio que incluye piezas clásicas y muy conocidas y coreografías adaptadas a la danza contemporánea. Además de Giselle, su repertorio está basado en obras como El Lago de los cisnes, Cascanueces, Don Quijote o El Corsario, así como en producciones clásicas de coreógrafos contemporáneos como Romeo y Julieta o Coppelia.