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El Consorcio de la Zona Franca ‘guarda’ 14 millones por una operación de 1920

El TSJC da la razón a una familia expropiada que denunció 76 años después de perder su finca

No solo la crisis lastrará las cuentas del Consorcio de la Zona Franca este año. El ente, participado por el Ministerio de Economía y el Ayuntamiento de Barcelona, deberá aprovisionar 14 millones de euros este año a causa de una operación que realizó en 1920, denunciada décadas después por incumplimiento de contrato y sentenciada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) este mismo año.

El origen del litigio está en la expropiación de un solar de 140.000 metros cuadrados en 1920, a los que el Estado se comprometió a dar un uso aduanero. Con el paso del tiempo, esos terrenos acabaron asumiendo parte del desarrollo industrial de los alrededores de Barcelona y hoy acogen, además de viales, la fábrica de Nissan o el recinto de Mercabarna. Ese nuevo uso industrial fue detectado por los descendientes de la familia expropiada, los Carbonell Espinosa, que en 1996 decidieron acudir a los tribunales en busca de refugio legal.

Tras años de litigio, ahora el TSJC se ha decidido a amparar a los litigantes y obliga al consorcio a pagar 14 millones de euros, indemnización que deberá desembolsar si su recurso ante el Tribunal Supremo no modifica la sentencia. De momento, provisiona esa cantidad en sus cuentas por si el fallo definitivo es contrario a sus intereses.

El pleno del Consorcio de la Zona Franca ha aprobado este lunes el presupuesto de 2013, que prevé una importante caída de su cifra de negocio, del 10% respecto al presupuesto de este año, que era de 63 millones de euros. El motivo está en la reducción de la actividad inmobiliaria.

Para equilibrar sus cuentas, el ente ya despidió a 28 de sus 149 trabajadores y los que continúan han visto congelado su salario. Las medidas laborales han supuesto un 20% de reducción de los gastos de personal.

El Consorcio de la Zona Franca ha puesto en marcha este año un plan de desinversiones para reducir su endeudamiento. El máximo exponente es la decisión de vender la sede del Banco de Sangre y de Tejidos.