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El PSC espera que CiU llame a su puerta

Navarro dice que los recortes sociales y no la consulta dificultan la investidura de Mas

Después de que Esquerra Republicana (ERC) se negara este miércoles a entrar en el Gobierno, los socialistas catalanes esperan que CiU llame a su puerta para sondear esa posibilidad o, cuanto menos, un apoyo parlamentario que garantice la estabilidad política en las cuestiones trascendentes.

No parece que los socialistas estén por la labor de acudir ahora en ayuda de Mas, al que han reprochado durante toda la campaña los recortes realizados en educación, sanidad y servicios sociales en pocos menos de dos años de la legislatura más corta desde que hay democracia. Pere Navarro, primer secretario del PSC lo volvió a reiterar en una entrevista a RAC 1. La consulta soberanista que prometió el líder de CiU no es “problema” para facilitar la investidura de Mas, dijo Navarro, sino que el obstáculo son los recortes realizados y la apuesta secesionista.

El programa electoral del PSC recoge que, llegado el momento y si existe una amplia mayoría de catalanes que lo desean, se pueda celebrar un referéndum o una consulta en el marco de la legalidad, con una pregunta clara y pactada entre los Gobiernos de Madrid y Barcelona. Navarro recordó ayer que el PSC ha hablado “alto y claro” en este sentido y que defienden una salida similar a la que se ha alcanzado entre Escocia y Reino Unido.

Los socialistas no dan un no rotundo y definitivo en la investidura de Mas, porque Navarro defiende aquello de que “nunca digas nunca jamás”, pero las posibilidades de apoyarlo son prácticamente nulas. A las tres olas de recortes ya realizadas y el cuarto tijeretazo anunciado para los próximos meses para cumplir los objetivos de déficit, los socialistas suman el recuerdo de hace dos años como un elemento definitivo.

El PSC se siente engañado por el pacto que alcanzaron en 2010 con CiU para hacer presidente a Mas con su abstención en la segunda votación, porque el acuerdo político que firmaron ambas fuerzas se incumplió de cabo a rabo. Los nacionalistas no garantizaron la pluralidad de los medios de comunicación públicos, sino que cambiaron la ley que regula su funcionamiento, así como la de otros organismos, en detrimento de la pluralidad democrática en ese y otros organismos públicos.

Navarro ha repetido que “CiU no tiene credibilidad” para invocar ahora la responsabilidad del PSC con el fin de asegurar la gobernabilidad de Cataluña porque no cumplió en su día y se convocaron unas elecciones que eran innecesarias.

Más allá de eso y a la espera de que se inicien los contactos entre ambas formaciones, los socialistas consideran que la desarticulación del caso Mercurio de corrupción urbanística en Sabadell ha modificado la estrategia que habían previsto tras el castigo electoral que sufrieron los nacionalistas en las elecciones del pasado domingo. “Este asunto nos ha diluido. Estamos maniatados porque el caso nos hace mucho daño”, admitió un dirigente del PSC.

De no haber sido desmantelada esa trama de corrupción los socialistas estarían ahora exigiendo a Mas responsabilidades por su castigo en las urnas a causa de su política de recortes. Sin embargo, con dos dirigentes del PSC salpicados por acusaciones de corrupción, a los socialistas les parece más sensato guardar silencio y esperar a que pase el chaparrón judicial, que no se sabe cuánto durará ni qué intensidad tendrá. El próximo sábado, sin ir más lejos, declarará como imputado el alcalde de Sabadell y secretario de Política Municipal del PSC, Manuel Bustos que ha sido suspendido temporalmente de sus funciones. Queda por ver en qué situación judicial queda a la salida del juzgado y si se adopta alguna medida cautelar contra él.